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miércoles, 17 de agosto de 2011

Preparativos

¡Bueno! El día se acerca, así que cada vez tengo más cositas hechas (o menos cositas por hacer, según se mire). Esta segunda vez está siendo bastante menos frenética y más organizada que la anterior, debo decir. La experiencia se está notando bastante en estas cosas. La primera vez no tenía ni idea de por qué estaba rellenando cada papelito, a diferencia de ahora. En realidad estoy haciendo lo mismo que la vez anterior, pero este año me parece menos faena y todo.

Tengo un fantástico y reluciente visado en mi pasaporte, ¡mirad!:


No muestro mi careto porque sin duda es la segunda foto más fea que me han hecho en mi vida. (La primera era la de mi DNI de los 12 años. Insuperablemente monstruosa, oigan).
Esto del visado es nuevo. En mi visita anterior no me llegó a tiempo y tuve que hacer un megapercal en la embajada para que me pusieran un sucedáneo en forma de sellito cutre. Mi antiguo pasaporte nunca tuvo esto, jo, me siento como un niño coleccionando pegatinas.

Lo demás ya es más divertido: Billetes de avión, residencias universitarias... Podría decir que ya lo tengo todo listo. Sólo me falta hacer las maletas e irme.

Tengo más noticias: Me voy a comprar una cámara (No sé de dónde sacaré el dinero, pero ya empeñaré mis joyas de la comunión, venderé un riñoncito o algo). Seguramente sea esta.

Me la compro porque quiero que tengáis fotos decentes de Japón en este blog por una vez en la vida :D Como me emocione a hacer fotos vais a ver...

Y por último y no por ello menos importante... ¡Me traslado! Un amigo me está echando un cable para pasarme a un servidor diferente y pasar el blog a wordpress con más secciones, una estética más sobria y mayores prestaciones. Todavía está en construcción, pero espero que esté terminado para la hora de irme. Un teaser:


Como véis, he importado los datos de este blog. Podréis seguir viendo las entradas antiguas desde allí :)

¡De momento es todo por hoy! Sed felices <3

lunes, 23 de mayo de 2011

Raíces

Desde hace ya bastante tiempo me he aficionado muchísimo a las plantas. A medida que las cuido voy viendo que no son muy distintas de nosotros, pese a que cueste de creer. Me he dado cuenta, aunque me tachéis de loca, de que una planta crece mucho mejor si se le muestra cariño, si se le presta atención y si no se la arrincona. Resulta curioso por ser tan poco demostrable, pero mi sospecha ha quedado demostrada cientos de veces desde que me ocupo de todos los (muy numerosos) seres verdes de mi casa.

Hay una cosa que me gusta aún más que cuidar plantas, y es rescatarlas. Esa maceta con una planta feúcha, mustia o rota que nadie quiere y que está sola en un palé a punto de ser desechada... E incluso el azar ha querido que me encuentre más de una vez todo tipo de vegetación abandonada por la calle, lanzada por ahí con la maceta rota, tumbada a su suerte sobre el asfalto. Siempre que me encuentro alguna planta la llevo a casa y la cuido con todo el amor que tengo; tanto, que la feúcha del palé termina siendo la más frondosa, y la tirada en la calle termina cubriendo sus ramas rotas.

Pero hay una cosa que no me gusta del todo: En mi casa no hay jardín.

Tengo que tener todas las plantas en macetas, pues no hay suelo de tierra donde plantarlas. Si bien siempre intento que anden sobradas de espacio, no dejan de vivir en una maceta. Me parece algo triste. Cuando las miro, pienso que si yo fuese planta me gustaría vivir en el bosque, o en un bonito jardín con césped. ¿Por qué? Porque mis raíces podrían extenderse libremente.

Ocurre lo mismo con las personas, ¿no? Por eso digo que no somos tan distintos. Nacemos en una maceta, y nuestra batalla consiste en lograr llegar al bosque, donde nuestras raíces podrán extenderse tanto como queramos. Esa es la lucha. Sabemos que habrá muchos más árboles, quizá más grandes que nosotros. Sabemos que el suelo quizá estará muy duro y a veces será difícil abrirse paso, pero siempre creeremos que ese mundo sigue siendo mejor que una maceta, pues en ésta el mundo acaba donde terminan sus paredes. En un bosque sabemos que nuestras raíces posiblemente no lleguen muy lejos, pero como mínimo existe la posibilidad. Porque de eso se trata todo, chicos. De tener la posibilidad.

Ojalá pueda algún día tener una casa con jardín.


sábado, 9 de abril de 2011

Materia gris

Mañana hago una barbacoa, ¡yupi!

Con este pretexto, se entenderá que hoy haya pisado un centro comercial para comprar algo de comida (que no carne, por cierto. ¿Sabíais que se pueden hacer barbacoas sin asesinar animalitos? :P Es broma, yo quizá no compre chuletones, pero que cada uno coma lo que quiera).

El caso es que los que viváis cerca de Barcelona sabréis el maravilloso día que hace hoy. Los que no, sólo tenéis que pensar en el día más perfecto del mundo. Pues ese. Los árboles están verdes, las flores en todo su esplendor, el sol calienta sin quemar y el viento acaricia con suavidad. Disfrutar de todo esto no cuesta un centavo y, ahora lo mejor de todo... Todo el mundo puede hacerlo. Mayores, pequeños, ricos, pobres...

Hoy había una barbaridad de gente en el centro comercial. Volviendo a casa, pasando por la autopista, he visto cómo las entradas para otras dos grandes superficies por el estilo estaban colapsadas. Mientras regresaba por el camino de siempre, no había ni un alma en la calle. Parecía que todo el mundo estaba ahí, o en el atasco o tras los muros de cemento de su paraíso consumista en la tierra. Niños, ancianos, padres e hijos. Todos iban en masa a gastarse su sueldo de esclavo en precios que, por cierto, han vuelto a subir.

¿Sabíais que en todo el camino no he visto a nadie observando el precioso día que hace hoy?

viernes, 28 de enero de 2011

¡Estoy viva!

Si no actualizo es básicamente porque mi día a día sigue el bucle infinito de estudiar-trabajar-dormir y de vez en cuando hacer algo que, aunque divertido, tampoco resulta especialmente trascendental. Podría coger y quejarme de que ando muy ocupada, que trabajar es un rollo, que blablabla... pero vistos los tiempos que corren, creo que quejarse de estar ocupado es una barbaridad. Por lo tanto, la cosa queda así: ¡Sí, ando bastante ajetreada, pero cuánto me alegro de poder decirlo!

Así pues, puesto que esto es un blog para contarle al mundo lo que quiero decirle, no veía motivo en escribir si creía que tenía poco que comentar.

Sigo muchos, pero muuuchos proyectos cada día, no dejo de avanzar. Sin embargo, los estoy llevando en un ámbito más privado, pues es lo que requieren por el momento.

Por otra parte, deciros que este setiembre Japón y yo volveremos a vernos las caras, muy seguramente. Y será para bastante tiempo ;)

No sé si os lo comenté por aquí en su día, pero como salían unos comentarios de SPAM monstruosos en los comentarios antiguos, me vi obligada a poner una moderación de comentarios escritos en posts con más de 15 días de antigüedad (que vienen a ser todos, hoy por hoy...). El caso es que he visto que hay algunos comentarios pendientes de moderación, y ahora pensaba ponerme a ello. Perdonad el retraso *reverencia*

Como el post así solo me ha quedado un poco sosete y quiero añadirle un toque random a todo esto, ahí va Lola, la perra salchicha más gorda del mundo, durmiendo al lado de la estufita:

Pa' que luego digáis que no pongo fotos :P

Ya que tengo poco nuevo que decir, ¿qué os contáis vosotros? :)

martes, 2 de febrero de 2010

Máxima (2)

Caminando al trote por la vida, escuchando a toda velocidad unas voces que me siempre empezaban con un "¡Con lo joven que eres...!"; ahora, a su tiempo, aprendo de la vida:

No es la cuestión que lo que deseemos se vuelva realidad o no finalmente.
Lo importante es que suceda en el momento y lugar idóneos para que ocurra.


Porque te das cuenta de que un premio en la situación inadecuada puede resultar tan improductivo como un puñado más de nieve en el Antártico o uno de arena en el desierto.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Desagradecidos

Hoy me he topado con algo que me ha hecho poner esa sonrisa que mis amigos definen como la de "las ganas de matar". Va siempre seguida de una pequeña carcajada fingida y un resoplidito de autocontrol. No la pongo a menudo, sólo cuando llego a casa y veo que mis compañeros de piso no han fregado los platos de la cena (de hace dos días), cuando el autobús de cada mañana se marcha aún consciente de que corro detrás de él, cuando miro mi algo desértica agenda y descubro a las once de la noche que tenía un texto que leer para el día siguiente y para el cual la definición "extenso" se quedaría en eufemismo... etcétera etcétera.

Me han enviado una invitación en una de esas redes sociales tan populares últimamente. "Invitación" suena bien, pero era de algo que, al primer golpe, me ha parecido una broma.



"Día internacional de saltarse las clases"


Ale, y se quedan tan anchos. Por lo visto pretenden que el día veinticinco de febrero, todo alumno de todo rincón del planeta no vaya a clase por el simple y exclusivo motivo de que no le da la gana. Nada más.

No me quedan abuelos vivos, por desgracia, pero sí quedan vivas en mi mente sus palabras. Uno de ellos, me dijo una y otra vez que jamás desaprovechase la oportunidad de estudiar, que poder ir a la escuela, al bachillerato, a la universidad e incluso más allá fue algo inconcebible para él. Y no hablo sólo del pasado, hablo de que incluso hoy en día hay decenas de países donde los jóvenes y no tan jóvenes no pueden abrir un libro... porque ni siquiera los tienen.

Ni libros, ni aulas, ni pupitres, ni profesores, ni lápices, ni libretas a cuadros, ni cinta correctora en carcasa de colorines, ni sacapuntas con doble agujero, ni estuches pintados ni rotulador permanente con el que pintarlos, ni mochilas renovadas cada año ya sea con ruedines, clásicas o bandoleras, ni batas para no ponerse perdido ni témpera o acuarela con las que mancharlas, ni agenda donde apuntarse los deberes, ni folios para que el profesor les entregue esos deberes, ni pegamento en barra, ni tijeras, ni corcho, ni lápices de colores, ni "plastidécors", ni gomas de borrar ni carpetas ni forro autoadhesivo.

Ya no hablemos del autobús escolar, ni del ordenador de marras. Incluso hay gente que no tiene ni unos padres para que les chillen: ¡Haz el favor de levantarte e ir a clase!

¿Qué conclusión saco? Que somos unos desagradecidos. Podemos ir a clase sin mover un dedo, hasta secundaria ni siquiera hacemos el esfuerzo de aprender algo y miramos por la ventana mientras nos explican la lección, creyendo que ya lo sabemos todo. Cuando llegamos a la universidad, faltamos a clase deliberadamente, gruñimos con la mejilla sobre la mesa de la cafetería de la facultad que no nos interesa lo que estudiamos mientras se enfría nuestro café, eso sí, "universitario". Cuando vamos por la calle lucimos la carpeta con el logo de nuestra universidad con orgullo, como un "mírame, sé más que tú", al desconocido posiblemente doctorado que nos pasa por delante. De eso nos sirve.

Conozco a gente que emplea todo lo que gana en pagarse los estudios, que celebra cada beca o ayuda que pueda percibir para seguir adelante. Gente que cree en lo que hace, que ama lo que estudia y que lucha por ello. Ojalá en el mundo, antes de dejarte entrar en una universidad, evaluasen hasta qué punto vas a dar lo mejor de ti por esa carrera.

En mi clase actual empezamos más de ochenta personas. Yo, los días normales, no veo a más de cincuenta rondar por las aulas. Eso sí, el veinticinco de febrero todos a hacer novillos, que somos más chulos que nadie y seguro que el mundo entero admirará y aplaudirá nuestra iniciativa.



domingo, 9 de agosto de 2009

Mar de tierra

Pasa que nací en un lugar en el que, para mí, el fin de la tierra se dibujaba con playas. El gigante azul se extendía hasta el infinito.

"Aquí se acaba la ciudad, la tierra, el país". Pensaba siempre con el agua de las olas hasta los tobillos.

Pero al llegar aquí, al ver que la línea azul no está por ninguna parte, al ver que el único mar que diviso es el infinito amarillo de los prados, pienso... ¿No será que hay mil mundos en este planeta? ¿No será que podemos vivir de muchas formas diferentes?

Amo el mar con toda mi alma, pero... ¿Y si no lo amara? Podría acostumbrarme a vivir entre los campos del color del Sol.

Y con esto me di cuenta, al fin, definitiva e irreversiblemente de la respuesta que tanto andaba buscando. En algún momento, el terroso suelo de las praderas me dijo:

Si algo no te gusta, si no tiene arreglo... no intentes enmendarlo, sencillamente tíralo. Vive la vida que te gusta, no la que crees que deberías aguantar.


Sí, amo el mar, pero también existen los prados infinitos, y... ¿Sabes qué? También son preciosos, tanto como el océano.




Me pregunto si existe mucha gente que nunca haya visto el mar. ¿Cómo se lo imaginarán?

martes, 9 de junio de 2009

Oculta humanidad

En un intento de autoconvencerme de la necesidad de ponerme a estudiar, me fui a la biblioteca de mi universidad. Ese sitio siempre me ha intimidado un poco: El silencio absoluto, las caras serias, los libros apilados, los arcos de ladrillo alzándose decenas de metros sobre el suelo...

De alguna forma, siempre que voy a ese lugar me da la sensación de que todo el mundo a mi alrededor es más serio y responsable que yo. Los veo ahí, estudiando calladitos, como si no tuviesen la más mínima gana de estar haciendo otra cosa. A mí me pasa que nada más sentarme a estudiar comienzo a pensar en cómo de brillante será el sol afuera, en lo mucho que podría estar aprovechando el tiempo en cualquier otro lugar. Como bien dijo Oscar Wilde:

Vivimos en una época que lee demasiado para ser sabia y que piensa demasiado para ser hermosa.

Me senté en uno de los pocos huecos libres del lugar. Era una mesa grande, repleta de gente a su alrededor. Abrí la tapa de mi ordenador, viejo compañero... y me dispuse a revisar documentos y más documentos. Al poco rato comencé a querer ponerme más cómoda.

"¿Si me quito los zapatos... se darán cuenta? ¿Me mirarán mal?"

Inspeccioné esos concentrados rostros estudiosos.

"Seguro que se piensan que he venido de campo y playa, o algo así... bueno, espero que no me vean".

De las casi diez personas que rodeaban la mesa, ninguna parecía alzar la mirada del libro. ¡Qué admirable capacidad de concentración!
Disimuladamente, sin hacer ruido, tiré de mis chanclas, ayudándome con mis propios pies, y me despojé de mis zapatos.

"El mal ya está hecho".

Sintiéndome más cómoda me puse a estudiar, aunque de vez en cuando, cuando alguien pasaba por mi lado, procuraba esconder un poco los pies para que nadie viese la algo embarazosa imagen de debajo de la mesa. Sin duda esa gente tan seria, tan estudiosa, tan aplicada... nunca haría algo tan vulgar como quitarse los zapatos enmedio de la biblioteca. Parecía gente mucho más madura que yo, más... no sé, más de todo.

El sol fue cambiando de posición, tiñendo las alas de las gaviotas de naranja claro. Mi fatiga comenzó a mermar mi ya de por sí escasa determinación, por lo que decidí irme a casa. Alargué el pie para alcanzar mi chancla.

Y no la encontré.

Comencé a palpar el suelo, buscando alguna de las dos. Nada.

Resignada, no me quedó más remedio que retirar la silla, agacharme... y buscarlas yo misma. Al retirar la silla y ponerme en pie, noté que todos los presentes de la mesa se sobresaltaron un poco. ¿Había hecho mucho ruido? ¿Les había asustado?

Sin decir nada, me agaché en busca de mi desaparecido calzado. Al mirar debajo de esa mesa de aplicados estudiantes, de rostros serios y concentrados... dibujé una sonrisa.

Nadie, absolutamente nadie en esa mesa... llevaba los zapatos puestos.

sábado, 28 de marzo de 2009

Un trozo de tierra

Hoy me he estado planteando el origen de una de esas cosas que todos damos por supuestas y normales en nuestra vida: Nuestra casa.

Todos hemos pagado (o pagaremos) una millonada por tener un lugar en el que dormir. Es algo tan habitual que lo damos por supuesto, por algo natural, comprensible e incluso necesario.

Pero, eh... ¿Os habéis planteado alguna vez lo absurda que es esta idea? Pagar por un trozo de tierra en un planeta que es de todos, y a la vez de nadie. Sí, quizás si alguien te construye la casa en un trozo de terreno, podríamos pagarle lo que le ha costado construirla más la mano de obra, como quien paga al sastre por coserle un vestido. Pero... ¿la tierra? ¿De quién es esa tierra?

Y diréis... "el que construye la casa también ha pagado el terreno". ¿A quién? ¿De quién era ese terreno? ¿Y antes que de esa persona? ¿Y antes? ¿Cuándo comenzó el ciclo de "este pedazo de tierra es mío"?

Y entramos en eso de que un puñado de tierra en la ciudad vale más que en el campo, pero también entramos en eso de los bloques de cincuenta pisos, en los que no pagas ni siquiera por un terreno, sino por un cubículo.

¿Quién puso precio a la tierra que pisamos? ¿Quién decide cuánto vale un metro cuadrado de suelo? ¿Si construyo yo castillos en el aire, podré cobrar por respirar?

¿Si pagamos por la tierra que pisamos, por qué no por el agua y por el viento? ¿Pagaremos por los árboles? ¿Pagaremos por yacer muertos? Oh, no, espera... que eso ya lo hacemos.

Si tuviese mucho, mucho dinero, construiría una ciudad en medio de lo que llamamos "nada", donde la tierra no tuviese "valor", y cobraría no más que el precio de los ladrillos. En la entrada a la ciudad, en un arco enorme, estaría grabado en piedra: "Bienvenido a la ciudad donde la tierra es de todos".

Porque lo es, creedme. Nadie tuvo derecho a decir a quién pertenecía nuestro planeta. La culpa es nuestra por creernos que es así, por ser partícipes de esta gran farsa, de la venta del engaño, del círculo vicioso.

viernes, 6 de marzo de 2009

¡Gracias, Sidel!

¡Sidel me ha dado un premio, sí, sí!

Se trata de un galardón que se entrega de blogger a blogger. Cada uno lo otorga a los diez blogs que más le gusten. Me parece una idea fabulosa para hablar un poquito de los visitantes de este blog. ¡Allá voy!

nota: El orden es aleatorio =) ¡No hay preferencias!

1- Sidel por sí misma:

Un simpático blog cargado de experiencias. Nos cuenta sus anécdotas desde el fondo de su corazón, con un tono cariñoso y un color cálido.

2- Kamugo y su Okashini:

Con tu blog siempre se aprende algo nuevo. ¡Cada vez que entro me releo las entradas! Empezaste siendo un lector asiduo de este blog, y has terminado convirtiéndote en un compañero imprescindible. ¡Gracias por todo este tiempo!

3- El blog de Heru

Personalmente... conmovedor.

4- El blog de Ithil

Un blog que desborda optimismo y energía. Siempre sonrío al leerte, Ithil.

5- Plumas de colores

Just Darío ;)

6- De vuelta y vuelta

Nicté Kono, siempre con algo nuevo que enseñarnos del País del Sol Naciente.

7- Silvia's

Nunca olvidaré ese primer post =)

8- Naoko's mind

Una compañera de vocación. ¡Pasen y vean!

9- Lerkel

In-te-re-san-tí-si-mo. Interesante profesión, interesante opinión... interesante blog.

10- Never Land

Ilwën y su blog profundo y cargado de sentimiento. Mi inolvidable compañera de viaje, con la que puse los pies en el Sol Naciente por primera vez.


¡Me dejo tantos por comentar! creo que me tocará dedicar otro post algún día para comentar más y más vuestros blogs. ¡Seguid escribiendo, por favor!



*Nota: Gracias de nuevo, Sidel, por comentarme además en ese nuevo galardón tuyo ;) muchas felicidades.

sábado, 14 de febrero de 2009

¡No me he muerto!

Pero casi XD me voy a dormir con urgencia y mañana os esperan dos posts seguidos, que tengo muchas cosas sobre el mundo de las que quejarme (así, a saco).

He dicho.

Aunque igual hago una fusión chachi de las dos críticas en una, quién sabe, a ver si me inspiro... que precisamente no actualizaba por un cúmulo de rutina + deberes y una falta absoluta de inspiración.

Sí, sí, eso que dices... ¿Y qué diablos les explico, si llevo tres semanas haciendo lo mismo? La universidad que debería formarme, más bien me absorbe. Pero no me quejo, no. Reconozco que me ha enseñado más en estos cinco meses que en todos mis estudios hasta secundaria (que bueno, tal y como estan los planes de estudios actualmente, no me extraña...) pero dejo de quejarme, va.

Me estoy volviendo una criticona, últimamente... sé que lo notáis. ¡Que sepais que yo también me doy cuenta! ¿Estaré predestinada a convertirme progresivamente en una yaya gruñona? Aunque bueno, todos nos estamos convirtiendo progresivamente en yayos, solo que tan despacito que casi ni lo notamos.

¿Pero qué diablos estoy diciendo? No me hagáis caso, necesito un sueñecito...

Y sí, me siento muy mal por haberme dejado posts sin responder. Me pongo a ello en cuanto mis neuronas vuelvan a funcionar... si lo consigo.

¡Dios mío, ya basta! Se supone que esto iba a ocupar un par de líneas... venga, ya no sé ni qué digo.

Bueno, sí. Que feliz San Valentín. Uuuh, ¡qué emoción! (nótese ironía)

¡Salud!

viernes, 2 de enero de 2009

¡Respuestas y más respuestas! ... y alguna que otra petición

En año nuevo, no soy de las que se propone cambiar aspectos de su vida. No, no me planteo dejar de fumar (tampoco fumo, pero...), ni apuntarme al gimnasio, ni apuntarme a algún curso de algo que siempre quise hacer, ni comer mejor... no, no.

¡Pero este año, para variar, sí me he propuesto una cosa!
Y es dedicaros a vosotros el 300% de mi tiempo. Eso, posiblemente lo habréis observado los últimos posteadores, pues he respondido los comentarios de todos los que tienen un link de contacto, dejando algún comentario yo también en sus bitácoras. He actualizado la lista de blogs amigos, y, en general... voy a dar lo mejor de mí misma para procurar teneros contentos =P Porque si no fuese por este blog, si no tuviese un lugar en el que soltar todo esto... me sentiría muy vacía, y sin vosotros este blog no existiría... así que, en consecuencia, mis lectores, sois una gran parte de mi vida, y siempre creo que mereceis más de lo que os doy.

Siempre leo TODOS vuestros posts, pero reconozco que pocas veces respondo. Esto va a cambiar >X)


Y ahora, tal como dije en el post anterior, voy a dedicarme a responder a algunas cosillas que quedaron pendientes en las últimas entradas:

En el post:


Darío me preguntó por qué me había imaginado no escribiendo; si había escrito eso porque me había planteado dejar de hacerlo.

La respuesta es... no. Fue algo tan tonto como que... el trabajo que estaba haciendo era muy mecánico e impersonal, y yo quería darle vida al texto, darle color... pero ya me había llevado un par de broncas en la universidad por "enguirnaldar" mis textos, así que estaba escribiendo como una máquina, y surgió en mí la pregunta... "¿Será que no sé hacerlo de otra manera?" y sólo pensar en no hacerlo me puso la carne de gallina. No sé si me he explicado muy bien... pero bueno XD

También me preguntaba si es que me había plantado dedicarme a otra cosa.

Bueno, el caso es que yo no quiero dedicarme cien por cien... a la literatura de autor, sino que quiero centrar mi carrera en la traducción. Traducción literaria, por supuesto, y de otros recursos (porque, si no, una no se gana el pan), pero, en general, quiero centrar mi trabajo en hacer llegar al mundo trocitos de cultura que provengan de otro país, cosas que sin ayuda de un traductor no podrían extenderse entre todas las culturas del mundo. Resumiendo... sería como haceros llegar un libro que, de no traducirlo, jamás podríais llegar a leer.
Pensar que pueda llegar a hacer eso me llena, y mi da pie a pensar que... es aquello a lo que quiero dedicarme =)
Tengo todavía un laaaargo camino por delante, pero no dejo de caminar en ningún momento.
Y si, en medio del camino, logro que alguna de mis humildes novelitas vea el sol... pues bienvenido sea, pero podríamos decir que mis escritos son... lo único que tengo para no rebentar xD

Pasemos a otro post.

Mi nuevo viajecito

Kail Alexander me preguntó a cuál de los dos destinos preferiría ir (Tucson o Oregón). Lo cierto es... que tengo un conflicto interno. ¡Jajajaja!

De ser por mí, hubiese elegido un lugar más apasionante, pero sólo tenía esas dos opciones. Personalmente, prefiero los paisajes de Oregón, los bosques espesos, los hermosos lagos, las montañas...

...Pero cuando estuve en Tokio, literalmente, soñaba con las palmeras de Barcelona. Tengo una adicción al calor demasiado extrema, y creo que, de ir a Oregón, acabaría deprimida por la lluvia y deseando ir a un lugar más soleado y seco. Así que... mis ojos me dicen "¡Oregón!", pero mi mente me dice... "No seas suicida y vete a Arizona". Pero bueno, como no es decisión mía... ya veremos xDDDDDDD

Por cierto, Kail Alexander, he visto que tienes un blog llamado Kamikaze. El origen etimológico de esa palabra es muy interesante, y creo que le voy a dedicar un post en el futuro. ¡Me has inspirado! XD


En el mismo post, Flapy se auto-invitaba a venir a visitarme, y le digo... ¡Amigo mío, pero por supuesto! Sabes que mi casa es la tuya. Y por cierto, antes de marcharme tendré que pasar por la embajada de EEUU en Madrid. Sería demasiado bueno que rondases por allí entonces ;)
Y me encanta tu nuevo proyecto, japoneando. Eres un crack, siempre sabes arrancar una sonrisa al público. ¡Se te echa de menos una barbaridad!

Y en esa misma entrada (como véis, fue jugosa xD), Xavi me recordaba un post en un blog llamado Neki se va a Japón, donde hablaban del restaurante en el que estuve trabajando, Soup-ya. Ya había visitado esa entrada con anterioridad, pero tengo que hacer especial mención de ese post, porque me estremecí de emoción al leerlo. Los que le echéis un vistazo, podréis notar que la Ami de la que habla Neki en su encantadora entrada, y la Ami de esta otra... son la misma persona. Os dejo un par de fotos purikura de Ami y yo, para cerrar esto con broche de oro.


Desde aquí, muchas gracias a Neki por su maravilloso post. Haré saber a Ami que recuerdas ese momento con especial cariño ^^.

Y para concluir con las respuestas (que si no, esto no se acabará nunca), os comento lo de la traducción del poema. En realidad es mucho más largo (unas cinco veces más de lo que leí), así que prefiero comentaros el contenido.

Representa ser narrado por una hermana mayor, dirigiéndose a su hermano pequeño. Éste se ha ido a la guerra, aún siendo el más joven de la familia. El poema nos relata el sufrimiento de sus padres y de su hermana que siente que, pese a haber vivido más que su hermano, debe quedarse en casa mientras a él le enseñan a matar gente.

La controversia del poema está en el hecho de que, antes de que este se crease, jamás había existido en Japón ninguna muestra de contrariedad hacia la guerra. El pueblo batallaba y moría en el frente sin quejarse, sin pedir explicaciones, sin revolucionarse.
Pero esa poetisa fue la primera en atreverse a gritar su disconformidad, lo mucho que odiaba la guerra, y lo poco de acuerdo que estaba con ver a sus familiares morir por asuntos con los que no tenían absolutamente nada que ver. Fue la primera en decir en voz alta ¡No a la guerra!, y es por eso que el poema tiene historia.

Y diréis... ¿Qué poetisa? Eso es lo mejor. Me dieron este poema en clase hace un tiempo, para un ejercicio... pero no ponía el nombre. La profesora nos contó todo esto sobre ella, pero para mí sigue siendo un misterio el nombre de esa mujer. Lo cierto es que me intriga saberlo O.o



Y para terminar, unas peticiones que tengo para las sugerencias de traducción del Gaiden:

Ignoro si los lectores que me enviaron esos correos electrónicos leeran este post, pero... he recibido bastantes peticiones de traducción de las novelas de Blood+, por lo que estoy barajando la idea de hacerlas, en cuanto me informe debidamente de si no van a ser publicadas en territorio hispanohablante.

El caso es que se me han dado títulos, pero no autores. Sería genial que, aquellos interesados, me enviáseis un correo con el nombre del autor/a DE LA NOVELA, que no es el mismo/misma que el/la del manga; pues cuando estaba en Tokio las busqué, y no las encontré por este detalle.

También, agradecería que se me aclarase si tienen algún subtítulo, si siguen un orden concreto... y si además se me añadiese una imagen de la portada ya sería demasiado XD. Pensad que no conozco absolutamente nada de esa serie, y ando algo desorientada para saber por dónde empezar.

¡Pues la traducción que tenía en curso está ya prácticamente terminada, y me toca buscarme algo más que hacer! Jejeje.

También debo decir que ha habido gente que me ha enviado correos al buzón de sugerencias del Gaiden sin tener este nada que ver con sugerencias en sí, alegando que no habían encontrado otra dirección de contacto... y he tardado una eternidad en responder porque ese correo lo abro... una vez cada mucho, cuando tengo las manos vacías de trabajo y busco alguna cosa nueva que traducir.
Para empezar, siento mucho haber tardado tanto en responder a todos los que me enviásteis un correo a ese buzón, y, en segundo lugar, os dejo aquí una dirección de contacto que miro a diario, y que leeré seguro poco después de que me enviéis el correo.


Dejaré esta dirección en la barra lateral, para que incidentes así no vuelvan a ocurrir =)





Y aquí concluyo. Me gustaría comentar algunas cosillas de entradas más antiguas, pero me tomaré un tiempo (y unos posts por en medio) antes de hacerlo ;)





Y bueno, en general... desearos a TODOS un maravilloso, sublime, feliz e inolvidable año nuevo, en el que, por tópico que suene, todos vuestros deseos se cumplan. Porque... ¿Qué es este blog, si no un álbum de sueños cumplidos? El más inmenso de los cuales... es teneros a vosotros como lectores.


domingo, 14 de diciembre de 2008

De modas y muertos

¡Hola! Por fin he terminado los exámenes y vuelvo al planeta tierra. ¿Qué tal todo en mi ausencia?

Hoy os voy a hablar de modas y muertos.

No sé cuantos millones de veces habré mencionado en esta bitácora mi eterna aversión por el frío. Podría decirse que es posible que este odio tenga fundamento, aunque yo tampoco estoy muy segura de la veracidad de tal teoría.
El caso es que, la conclusión que he sacado a lo largo de estos años a base de cientos de conversaciones con cientos de personas diferentes, es que odio el frío porque mi piel está fría siempre, por naturaleza.
Cualquier persona que me haya tocado lo sabrá. La frase "niña, pareces un muerto" está a la orden del día en mi vida. Quizá busco el calor desesperadamente porque palia un poco, sólo un poquito, esa gelidez que siempre me acompaña. Aunque no creáis que es la solución, no. Puedo estar a cuarenta grados en mi ciudad y seguir pareciendo un trozo de carne recién salido de la nevera.
El caso es que últimamente, cuando sale el tema de mi cadavérica cualidad, sale también, casi automáticamente, la frase:
"Bueno, piensa que eso ahora está de moda. Es sexy".
¿Qué? Nunca pensé que mi falta de calor corporal sirviese para algo más que para refrescar las nucas de mis acompañantes en verano con tan sólo posar mis manos sobre ellas. Ahora resulta que eso, además, es sexy.

Será esa cosa de los vampiros. ¡Porque el mundo es así! Se ponen de moda los vampiros, y de repente ser blanco como el papel, estar helado, o tener ojeras... es lo que "mola". En pocas palabras, cuanto mayor sea tu similitud con un difunto, mejor. ¡Es lo que se lleva!
Me pregunto qué sucedería si se pusieran de moda los zombis. Habría que verlo.

Pero el caso es que la vida es así, señores. Ahora no se habla de otra cosa; las librerías y las carteleras plagadas de vampiros; las series de televisión copiándose unas de otras, y todas con nombres lúgubres o propios del más oscuro romanticismo. Y la gente lo sigue, como la oveja al pastor. No les culpo por ello, no me malinterpretéis, creo que todo el mundo tiene derecho a disfrutar de lo que le apetezca.

Pero me resulta gracioso; cómo pueden cambiar la opinión o los gustos de alguien de la noche al día según las influencias y tendencias del momento. Y lo peor será que no sólo veremos a miles de chicas fantasear con pálidos seres chupasangre, sino que muchos chicos procurarán llegar a parecerse a tal modelo lo máximo posible.

Porque así es la vida. Comenzaron con fantasías épicas, luego con piratas, ahora con vampiros... y nadie sabe con qué seguirá el círculo. Mientras tanto... disfrutad todo lo que podáis de lo que os apetezca. Qué diablos.



lunes, 27 de octubre de 2008

Otra historieta

Recuerdo aquél día. Ya no sé si era un domingo, un miércoles o un lunes; si era Marzo o era Junio, pero lo recuerdo de todos modos.

Paseaba por una de aquellas calles de Tokio con mucha gente y misteriosamente ninguna acera, en la que la gente no choca entre sí, no sé si por práctica o por frialdad… pero qué más da; el caso es que paseaba por ésta. Bueno, no diría bien bien pasear, pues iba algo apresurada para encontrarme con mi amiga Ami.

Me esperaba con uno de sus clásicos jerséis-vestido extra anchos y sus zapatillas converse desgastadas; una de color amarillo y la otra de color verde, a conjunto con la ropa. Tan pequeñita y encantadora como siempre me alzaba así la mano como… saludando, ya me entendéis.

Recordé entonces el día en que me dijo que a ella todos los occidentales le parecían iguales y que no me ofendiera al confesarme que le costaría reconocerme si me tiraran a una caja llena de occidentales (y digo caja porque fue el fabuloso ejemplo que me puso, no por otra cosa). Creo que aquél día al verla, pensé que quizá me saludaba de lejos con tanto esmero para convencerse que yo sí la reconocería a ella aún estando rodeada de japoneses, no fuese a ser que el fenómeno se diese también a la inversa.

Habíamos quedado en una plaza de un sitio no-tan-concurrido dentro de lo que cabe esperar de la bulliciosa (estresante) Tokio. Si había algo que me preguntaba en mis meses allí era de dónde demonios salía tanta gente; y de hecho ahora cuando camino por mi amada Barcelona a veces me da la sensación de que somos pocos, que la calle está desaprovechada. “Oh, Dios mío, puedo ver el suelo… que desperdicio, aquí aún cabrían cincuenta más”. Pero bueno, olvidémoslo.

El caso es que al llegar a la placita y saludar a mi amiga debidamente (sin mucho contacto físico, por supuesto), vi que había en un rincón de la susodicha plaza… un cercado de madera. Así, como si nada.

Un cercadillo de madera que me recordó irremediablemente a aquellos del zoológico donde tienen a las cabras para que los niños se metan a emmerdarse como cerdos y salir apestando a oveja, o cabra… o a lo que fuese. Lo curioso era que en aquél cercado no había cabras; había sólo niños. Niños sin cabras.

“Dios mío, una nueva anécdota depravada de los japoneses que contar a la vuelta… ¡Meten a los niños en corrales! A mis amigos de Barcelona les va a encantar”, pensé; pero no. Para mi desgracia no era algo tan interesante.

Al decirle a Ami algo así como “¿Pero qué coño es eso?” y acercarme, vi que jugaban con… escarabajos. Estaban metidos en el cercado haciendo lo que parecían batallas de nada menos que de escarabajos. Unos bichos negros enormes y repulsivos con muchas patas y cuernos… Una gozada, vamos.

Ami no tardó en colocarse a mi lado. “Pero qué… ¡asco!” exclamé horrorizada. Los niños con las manos en saturación máxima de roña por centímetro cuadrado de piel, se revolcaban por el suelo y gritaban como energúmenos para animar a sus escarabajitos, que tenían nombre y todo.

Mi amiga me miró como si hubiese dicho una blasfemia o algo así. “¿Asco? Si solo son escarabajos, no son nada asquerosos”, me dijo muy convencida. “No, no son asquerosos, son terroríficos y repulsivos. No acercaba yo la mano a uno de ésos ni loca”.

Pareció divertirle mi comentario.

“¿No hacen los niños españoles peleas de escarabajos?” Me preguntó alegre, para oír a continuación mi “¡Dios santo, no!”. Me preguntó entonces que qué hacían entonces los niños españoles, porque ya veis, si no hacen peleas de escarabajos… ¿Qué les queda por hacer en la vida? Y su respuesta le horrorizó tanto como a mí la visión que estaba teniendo. “Si de bichos se trata… suelen coleccionar gusanos de seda… y tal”.

Me miró blanca como el papel y echándose la mano a la boca con su risa tan propia me dijo “¡Eso sí es asqueroso! ¿Gusanos de seda? ¡Puaj! ¿Pero cómo no les da reparo tocarlos?”

Le miré de reojo con la cara enfocando todavía a los niños gritones encercados y, con una risa irónica, me limité a decir…

“Ami, creo que nunca encajaremos”.

A lo que ella se limitó a responder, encogiéndose de hombros:

“¿Qué tendría todo esto de divertido si fuese así?”

lunes, 2 de junio de 2008

Comprender - Anexo

Bueno! Muchísimas gracias por la abundancia de respuestas al post anterior, hacéis que me den ganas de escribir con mucho más cariño e ilusión =)

Éste anexo lo escribo para poner a qué he decidido dedicarme, después de leer vuestras suposiciones.

Me ha impresionado que rosalba ha acertado de la forma más rotunda e impecable; es que ha acertado las dos:

Para ayudar al mundo a comprender, y a la vez dejando volar mi pasión por escribir, he decidido que quiero dedicarme a traducir novelas, ya sea en chino, japonés... al español, inglés... o catalán!
El traductor influye mucho; debe traducir pero también añadirle su toque para darle la belleza de la literatura; y me gustaría poder hacer que las palabras de oriente pudiesen ser escuchadas también en occidente. Quiero convertirme en un lazo, una conexión.

Claro que la traducción no te ocupa una vida. Normalmente se trabaja también de otra cosa, ¿no? ;) Sinceramente (me da hasta corte decirlo, jeje) me encantaría que además de dedicarme a traducir novelas de otra gente, el mundo me permitiera ser novelista por mí misma. Soy muy joven e inexperta, pero... no sé, tengo la sensación de que hay miles de cosas que quiero contarle al mundo.
¿Por qué digo que el mundo me permitiera? Por que todo el mundo puede escribir un libro, pero depende del mundo, de la aceptación, que un novelista pueda progresar pasito a pasito hasta hacerse un huequecito en el mundo de la literatura. Así pues, no puedo más que pedir vuestro apoyo, tan inmenso como siempre, una vez más en mi difícil pero no imposible ascenso ^^.

He decidido abrir un blog aparte, un anexo, donde iré colgando algunos textecitos. La idea es poner tanto textos cortos como una novela que tengo en la mente desde hace mucho tiempo atrás. Mi madre quizá recuerda que yo le comenté algo sobre esa novelita hace AÑOS ;) Pues sí, mamá... ¡he seguido redondeándola en mi mente y pienso escribirla!

¡Espero vuestro apoyo como siempre, con vuestro apoyo una se siente capaz de cualquier cosa!

viernes, 23 de mayo de 2008

Último tren

Sigo viva! Aunque ocupada. No panda el cúnico (que no es que cunda el pánico) que no abandono esto, señores.

Ahora que por fin llegó el buen tiempo, cálido pero agradable, y se puede ir en manga corta por la calle, se acerca la temporada de lluvias (Tsuyu). Cuando ésta pase, dejara como regalo el calor abrasador del verano japonés. Si esque esta gente no tiene punto intermedio...

Hoy he vuelto de trabajar con el último tren. Siempre vuelvo de trabajar con el último tren.
Es curioso, ése tren es diferente a los demás. Tiene una atmósfera diferente.
Cuando cojo el tren de la mañana, como tantas veces he descrito, se respira ese ambiente de "me acabo de levantar, tengo sueño pero me tengo que ir a trabajar". Es una atmósfera entre frustración, cansancio y cabreo, sumida en un silencio abrumador.
El último tren es sin embargo el de la gente que vuelve a casa, ya sea del trabajo, de fiesta, de donde sea. Los hay que caen dormidos al instante, los hay que parlotean entre ellos, los hay que intentan aguantarse de pie pese a la borrachera...
Y de borracheras voy a hablar.
No mías, precisamente. Todo el que me conozca sabrá que conseguir que una copa de alcohol entre en mi cuerpo es difícil, muy difícil; y cada vez me vuelvo más intolerante a esa bebida.
Os voy a hablar de borracheras ajenas, que son siempre más divertidas.
Un día volviendo del trabajo, el último tren estaba inusualmente vacío, y por obra y gracia de dios había... ¡asientos libres y todo!
Me senté corriendo (cuando llevas 11 horas trabajando te importa un pimiento lo de ponerte a mirar a ver si hay alguna pobre abuelita a quien cederle el sitio... además, NUNCA hay abuelas en el último tren; es un misterio). A mi lado se sentó un hombre de pasados 40, que apestaba a cerveza y se durmió abrazado a una guitarra, envuelta en una funda horrorosa de estampados de color marrón.
En uno de esos meneos bruscos tan típicos de los trenes, me hizo gracia ver que al hombre se le cayó la guitarra al suelo, montando un escándalo que todos los del tren dimos un salto... menos él, que siguió durmiendo plácidamente.
Cuando llegó a su parada, se despertó gracias al chip incrustado en el cerebro que tienen todos los japoneses para despertarse dos segundos antes de llegar a su parada, sin importar lo borrachos o profundamente dormidos que estén.
Pero se fue como los burros (osease, de golpe y directo), dejando la guitarra tirada en el suelo.
Yo le grité: ¡Oye, te dejas la guitarra!
Se giró como si le hubiese insultado, y me contestó gruñendo: Yo no la quiero, ya. Te la puedes quedar.

Y éste es mi bonito recuerdo de ése día:


No sé tocar la guitarra, nunca he sabido, y a pesar de que conservo la esperanza de aprender algún día, no sé si mi paciencia me lo permitiría. Sin embargo éste trasto se ha vuelto un objeto valioso para mí. Me dice muchas cosas y a la vez nada. Cada vez que la miro, me pregunto qué clase de persona era su dueño (al que no pude conocer muy profundamente que se diga). Me pregunto hasta qué punto sabría tocarla, cuántos años hacía que la tenía, si la compró o se la regalaron...
Huele a viejo, y tiene una pegatina en el interior que pone "Fabricada en Nagoya por G.Yamada".
¿Acaso su dueño vivía en Nagoya? ¿Qué hacía en Tokyo? Y lo más importante... ¿Hasta qué punto estará arrepintiéndose ahora de haberme dado su guitarra con tanto desinterés?
Cada vez que la miro, metida en su funda horrible (que he preferido no fotografiar) me pregunto todas ésas cosas. Sé que nunca las llegaré a saber, supongo que es por eso que le he tomado cariño a mi nuevo juguetito. Es un misterio para mí en todos sus aspectos. Siempre esta ahí, apoyada en la pared, como si me observara, y siento que si pudiese hablar tendría tantas cosas que contarme...
Recuerdo que ése hombre no me dijo "No la quiero"; sinó "Ya no la quiero". ¿Qué sucedió para que quisiera deshacerse de ella?
Desde luego ése día cuando subí al último tren nunca esperé que llegaría a casa con semejante cosa entre mis manos. Sin embargo, llamadme soñadora tonta, pero creo que conseguir algo así debe tener algo que ver con éso que llaman destino. Quizá aprender a tocarla sea algo prioritario para mi vida, y yo hasta ahora sin saberlo.

domingo, 18 de mayo de 2008

Tardes de béisbol y helado en Katsushika

Ésta tarde mi pequeña família (compañeros de residencia) y yo nos hemos ido a hacer un espontáneao partido de béisbol en el parque de al lado de casa. Se nos han unido al juego un grupo de niños que rondaban por la zona, ha sido muy entretenido, y desde luego... una experiencia curiosa.

Lo peor... ¡Que los niños nos han ganado de paliza!

El equipo de los niños (en ese momento nosotros eramos los que bateaban). Los equipos tenían nombres no muy rebuscados: Otona (adultos), y Chibiko (traducible como... crios, enanos XD)

El de la sudadera naranja es Ken-chan. Parecía ser el líder de la pandilla. Espero verlos de nuevo en nuestro próximo súper-partido ;)

Algunos de ellos en el descanso... Aunque los únicos que necesitaban descanso éramos nosotros. Éstos niños no se cansan nunca!

jueves, 15 de mayo de 2008

Pobres pandas

¡Pues no!

Al final no hubo pandas. Pobrecitos, que viven en una jaula, si encima les hicieran salir cuando llueve... Parece ser que el zoo cerró por la lluvia, suerte que nos informamos antes de ir... tendréis que esperar a la semana que viene, y veréis pandas, pero sin mojar ;)

¡Hoy día rutinario! Colegio y trabajo. Os debo fotos de mi currele, mañana hago y las cuelgo.

Aun así, creo que soy la única habitante en Japón de la blogosfera que no es ingeniera ni becada ni ninguna cosa supersónica. Lo siento, soy una vulgar camarera en un restaurante normal y corriente del Shibuya Center, no doy pa más. Aunque bueno, dadme tiempo... jujuju.

Y bueno, cosas que no sepáis de mi rutina... que me cambié de casa (otra vez) XD invitada por los amigos que hice el día de Navidad. Os recuerdo que un amigo me invitó a su Guest House por navidad donde conocí a mucha y muy buena gente. De buenas migas que hicimos he acabado viviendo aquí con todos ellos. Hay gente de todas partes, pero en gran parte son japoneses, lo cual es un gran avance. Una de las cosas más difíciles al principio es conseguir hacerte un huequecito en su sociedad.

Ahora que trabajo y vivo rodeada de japoneses siento que almenos de no haberme integrado no es algo de lo que pueda quejarme. Es el consejo más importante que me gustaría que los que penséis venir una temporada aquí os grabéis en la mente: Si venís a Japón, haced vida de japonés en japón; no de guiri turistilla en Japón. No os limitéis a vivir en una residencia de extranjeros y trabajar de profesor de inglés o algo así. Buscad más allá de lo fácil.

Reconozco que yo mis primeros dos meses los pasé en una residencia de guiris, por que es el método más sencillo, fácil de encontrar y barato (a su manera) de instalarse hasta que se encuentre otra cosa. Buscad siempre el modo de integraros en la sociedad, no de ser una comunidad paralela a ésta. Si no lo hacéis así, aunque suene duro, no aprenderéis nada.

Para rebajar un poco el tocho que he soltado sin venir a cuento (aun así voy a dejar el título absurdo y sin nada que ver. Me ha gustado), os pongo un par de fotos de unos carteles publicitarios que vi hace un tiempo en el tren... Que tampoco tienen nada que ver con el título. Si esque lo mío es poner nombres... Jojojo.



He descubierto que para ser diseñador gráfico en Japón sólo necesitas saber ponerle carita a cualquier cosa con un poco de gracia. Os lo aseguro, se podría poner porcentaje (y elevado) a la cantidad de cosas que anuncian utilizando el recurso de la carita...

Y eso es todo por hoy, que una tiene un precioso examen mañana del contenido del cual a las 20:56 de la tarde aun no tiene ni la más remota idea. Un besito y salud!

miércoles, 2 de enero de 2008

Feliz año nuevo!!

Feliz año 2008 a todos mis adorados lectores! (a los demás no. Jijijiji :P)

Éste fin de año ha sido para mí bastante peculiar. No he visto por la tele a Ramón García en la puerta del sol de Madrid con esa horrenda capa de cura y una copa de champán en la mano... no! Ni siquiera he comido uvas!

Mi hermana vino a visitarme el día 29, así que junto a ella (y más compañía) fuimos al santuario Meiji Jingu, en el Parque de Yoyogi, donde hacen el típico ritual dónde en lugar de dar las campanadas, uno de los monjes tocaba un enorme Taiko durante los últimos segundos del año. La congregación de gente fue espectacular. Después de las "campanadas", abrían las puertas al interior del templo donde hicimos el típico acto de tirar las moneditas de rigor a la caja de donativos, dos palmaditas... y el deseo!

Mi hermana, como buena fotógrafa que es, se encargó de hacer las fotos... notaréis la diferencia de calidad xD

Una cosa curiosa, los Boy scouts de Tokio estaban haciendo de "guardianes" en todo el camino hacia el templo. Los pobrecitos iban con el frío que pela en manga corta. Ésta niña era de las listas, que se puso al lado de una de las antorchas!

Los fanalillos parecen muy "tradicionales", pero pude leer en más de uno, por ejemplo, "Eos corporation" o "Sofmap", escrito en Japonés. Osease, que de tradicional...nada. La mayoría tenían nombres de empresas!

Un perro que encontramos en la multitud haciendo homenaje al 2008, el año de la rata. No tiene precio el bicho.


Los polis de Tokio. Con el megáfono y todo están imponentes, eh? Si es que estos japoneses dan un miedo, oye...

Para acabar, os pongo una foto que no es de fin de año, sinó del dia de año nuevo, donde nos colamos en el hotel prince de Tokio y nos encontramos con ésta gente que muy amablemente posó con nosotros para sacar ésta fotaza:


Apenas desentonamos en la foto... Para los que no sepan que cara tengo, yo soy la de vuestra derecha; mi hermana es la que está sentada.

Bueno, éso es todo! besitos y feliz año 2008!

sábado, 22 de diciembre de 2007

Sparkling Yogurito

Me pregunto a que sabrá esta cosa.


Visto en Kashiwa. Esta ciudad sin duda tiene un nivel de cachondeo importante.