A éstas alturas habréis oído lo que ha ocurrido en Akihabara. Si no lo sabéis seguid leyendo.
Hoy tenía trabajo a partir de la hora de comer, pero por la mañana temprano estaba libre. Ayer los cascos de mi ipod dejaron de funcionar misteriosamente, así que hoy tenía pensado pasarme por Akihabara para comprarme unos nuevos. La línea de tren donde yo vivo pasa por Akihabara así que me pillaba de camino.
He salido de casa a las 11:45 aproximadamente. He encontrado un asiento libre y me he quedado adormilada con el traqueteo y el calor. Cuando han anunciado por los altavoces "Próxima parada, Akihabara"; yo estaba medio atontada y en mi mundo, y como tampoco estaba escuchando música ni me hacía falta, he decidido dejar pasar la parada, comprarme los cascos en otro momento que me apeteciera más darme el paseo, y seguir durmiendo (muy propio de mí).
No recuerdo la hora a la que habría llegado a Akihabara, pero calculando por lo que suelo tardar siempre, si hubiese bajado hoy, calculo que habría salido de la estación entre las 12:10 y las 12:20; habría pasado por la calle principal, eso es seguro...
Pues ésta noche me he enterado de que a las 12:30 del mediodía un hombre con una camioneta ha atropellado a varias personas en la calle principal de enfrente de la estación de Akihabara; luego se ha bajado del vehículo armado con un cuchillo y se ha puesto a apuñalar al azar a todo el que se le cruzaba por delante. Ha herido a 18 personas y matado a por lo menos 7 (sin contar los heridos de gravedad, que aún no se sabe... pobre gente).
Con ésto me he dado cuenta de lo que es el azar. Sé que mi madre se escandalizará al leer esto, pero simplemente si no hubiese estado ese asiento libre al subir al tren, si hubiese ido de pie durante el trayecto y por tanto no me hubiera entrado sueño, habría bajado en Akihabara. Habría estado en la calle principal, enfrente de la estación a la misma hora exacta en la que ése hombre apareció. Sí, podría haberme tocado a mí también.
Y quién sabe, quizá la persona que se sentaba a mi lado que bajó en Akihabara está ahora en esa negra lista.
Realmente nunca sabemos lo que nos va a tocar, ¿eh? Podemos estar toda la vida luchando por algo, planeando nuestro futuro, y de repente aparece alguien que cree tener derecho a robarle la vida a otra persona, y todo se acaba.
Os dejo la noticia aquí.
domingo, 8 de junio de 2008
sábado, 7 de junio de 2008
Rutinaaaaaaa
Perdón por la ausencia de posts en un par de días; he estado lo que se dice normalmente absorbida por la rutina.
Sin embargo tengo la gran suerte de que mi rutina me gusta. Supongo que es por eso que me como tanto la cabeza con no acabar dedicándome a algo que no me guste y perseguir mis propias metas. Por la rutina. Resignada a saber que tenerla es inevitable, que menos que dedicar los esfuerzos a hacerla lo más agradable posible. En realidad es por lo que vivimos, por y para la rutina. Duro pero cierto.
Todo y eso la necesitamos, es curioso. Recuerdo mis años mozos con el "mama no quiero ir al cole". Sin embargo cuando llevaba dos meses de vacaciones iba loca por volver. Los días nos suelen parecer vacíos e improductivos sin nuestras correspondientes horas de rutina a la semana.
No obstante todo tiene un límite, claro. El límite tiene nombre y apellidos; se llama "sistema empresarial japonés". La rutina en estado puro, en su máximo exponente; en el punto en que la vida no es más que eso.
He tenido la experiencia de conocer a uno de esos muchos miles de empresarios trajeados que trabajan de 9 de la mañana a 11 de la noche. Me decía abiertamente y con una sonrisa que sí, obviamente se sentía un número más en una larga lista, que su vida era monótona y gris, pero que todo lo hacía por la empresa.... Y digo yo, ¿Qué pinta la empresa en tu vida? Una empresa no es más que una organización creada para ganar pasta. Dicho resumido es así, claramente. Tú trabajas a fin de cuentas para el tío que ha creado esa empresa, que mientras dedica sus horas a jugar al golf, al terminar el esfuerzo se seca el sudor con billetes de 10.000 yens. Y aun así cuando le ves, tu frente casi toca al suelo de la reverencia. ¿Tanto te han hecho creer que perteneces a la empresa?
Después de verlo he llegado a comprenderlo. Simplemente han sido criados con éste pensamiento; no conciben el trabajo de otra forma. Son serviciales a más no poder y sacrificarían su individualidad por el bien de la comunidad. ¿Pero qué pasa cuando lo que se cree comunidad no es más que un enjambre al servicio de una sola persona que saca el beneficio?
Éste tema tendra cuerda para una segunda parte... por ahora me voy a dormir, son la 1:49, he vuelto del trabajo y todo me da vueltas... uf!
Sin embargo tengo la gran suerte de que mi rutina me gusta. Supongo que es por eso que me como tanto la cabeza con no acabar dedicándome a algo que no me guste y perseguir mis propias metas. Por la rutina. Resignada a saber que tenerla es inevitable, que menos que dedicar los esfuerzos a hacerla lo más agradable posible. En realidad es por lo que vivimos, por y para la rutina. Duro pero cierto.
Todo y eso la necesitamos, es curioso. Recuerdo mis años mozos con el "mama no quiero ir al cole". Sin embargo cuando llevaba dos meses de vacaciones iba loca por volver. Los días nos suelen parecer vacíos e improductivos sin nuestras correspondientes horas de rutina a la semana.
No obstante todo tiene un límite, claro. El límite tiene nombre y apellidos; se llama "sistema empresarial japonés". La rutina en estado puro, en su máximo exponente; en el punto en que la vida no es más que eso.
He tenido la experiencia de conocer a uno de esos muchos miles de empresarios trajeados que trabajan de 9 de la mañana a 11 de la noche. Me decía abiertamente y con una sonrisa que sí, obviamente se sentía un número más en una larga lista, que su vida era monótona y gris, pero que todo lo hacía por la empresa.... Y digo yo, ¿Qué pinta la empresa en tu vida? Una empresa no es más que una organización creada para ganar pasta. Dicho resumido es así, claramente. Tú trabajas a fin de cuentas para el tío que ha creado esa empresa, que mientras dedica sus horas a jugar al golf, al terminar el esfuerzo se seca el sudor con billetes de 10.000 yens. Y aun así cuando le ves, tu frente casi toca al suelo de la reverencia. ¿Tanto te han hecho creer que perteneces a la empresa?
Después de verlo he llegado a comprenderlo. Simplemente han sido criados con éste pensamiento; no conciben el trabajo de otra forma. Son serviciales a más no poder y sacrificarían su individualidad por el bien de la comunidad. ¿Pero qué pasa cuando lo que se cree comunidad no es más que un enjambre al servicio de una sola persona que saca el beneficio?
Éste tema tendra cuerda para una segunda parte... por ahora me voy a dormir, son la 1:49, he vuelto del trabajo y todo me da vueltas... uf!
miércoles, 4 de junio de 2008
Ex- cartel de Samsung
¡Hoy post cortito, que ando ocupada y de culo!
Recuerdo que me dijisteis que pusiera una foto de el estado actual del cartel de Samsung, que retiraron del cruce de Shibuya tal como mencioné aquí.
Ahí tenéis, las fotos las heché del camino al trabajo, la posición del sol no era muy favorable... siento el contraluz, pero... ¡ey! Os he pillado la foto con los currantes poniendo el cartel y todo, ¿eh? ;)

Pues parece ser que nuestras predicciones de que iban a poner un cartel nuevo y ultramoderno no eran muy acertadas... Han puesto un cartel normal y corriente... el cruce ha perdido un poquito de luz y encanto.
Recuerdo que me dijisteis que pusiera una foto de el estado actual del cartel de Samsung, que retiraron del cruce de Shibuya tal como mencioné aquí.
Ahí tenéis, las fotos las heché del camino al trabajo, la posición del sol no era muy favorable... siento el contraluz, pero... ¡ey! Os he pillado la foto con los currantes poniendo el cartel y todo, ¿eh? ;)
Pues parece ser que nuestras predicciones de que iban a poner un cartel nuevo y ultramoderno no eran muy acertadas... Han puesto un cartel normal y corriente... el cruce ha perdido un poquito de luz y encanto.
martes, 3 de junio de 2008
Tsuyu
Tsuyu es como se llama en Japón a la estación de lluvias.
En España (y en la mayoría de países del mundo) cuando empieza el calorcito, es un aumento de temperatura ascendente y sin pausas, que desemboca en el verano.
En la zona del este asiático (Este de China, Taiwan y Japón) aparece la molesta estación de lluvias cuando las temperaturas aumentan.
¡Es bastante desagradable! Con lo que me gusta a mí el buen tiempo...
Además es un inconveniente para el turismo, ya que en una de las temporadas más altas en cuanto a número de viajeros, Japón se queda al margen como destino debido a su clima en éstas épocas.
Hoy ha empezado la estación de lluvias oficialmente, y las previsiones dicen que durará hasta mediados de Julio. ¿Verdad que los españoles no podéis concebir que esté un mes y medio lloviendo sin parar?
Dependiendo de la zona de Japón la temporada de lluvias es diferente, siendo más débil a medida que subimos hacia al norte. Aquí hay un link con las fechas aproximadas de Tsuyu en cada zona de Japón:
http://www.japan-guide.com/e/e2277.html
Aun así, al parecer con el tema del calentamiento global y con que el planeta se está volviendo loco, con suerte en estos últimos años se pueden encontrar algunos días de... ¡¡sólo nubes y humedad, en lugar de lluvia!! Eso ya es algo.
No he tomado fotos el dia de hoy (la lluvia no me inspira...) pero he encontrado un blog muy completito donde salen fotos que creo que describen muy bien el ambiente en éstas fechas:
http://ikusuki.blogspot.com/2007/07/el-profe-del-prota.html
Pongo algunas fotos pertenecientes a ése blog; espero que no moleste a nadie ;)
Siempre he querido saber como mantienen el paraguas recto mientras van en bici... yo lo he probado y es imposible. Almenos para mí. Pero bueno, ya se sabe que soy algo torpe...


Por ahora ha vuelto a refrescar, pero parece ser que a medida que avance el mes las temperaturas empezarán a subir y será tal y como muy amablemente me ha descrito hoy una compañera de trabajo:
"Tsuyu es básicamente un mes y medio en el que llueve todo el día, y si deja de llover hace una humedad terrible, y con el calor te pasas el día con una película de grasilla-sudor pegada en la piel, sobretodo en la cara... Es imposible conseguir que la colada se seque en el balcón y te pasas el día con el pelo hecho un estropajo, eso sin contar los resbalones, el tren de la mañana con 2000 personas llevando encima un paraguas mojado... etcétera"
Agradable, verdad? Mi consejo:
NO vengáis a Japón entre Junio y Julio... a menos que os haya seducido la descripción ;)
En España (y en la mayoría de países del mundo) cuando empieza el calorcito, es un aumento de temperatura ascendente y sin pausas, que desemboca en el verano.
En la zona del este asiático (Este de China, Taiwan y Japón) aparece la molesta estación de lluvias cuando las temperaturas aumentan.
¡Es bastante desagradable! Con lo que me gusta a mí el buen tiempo...
Además es un inconveniente para el turismo, ya que en una de las temporadas más altas en cuanto a número de viajeros, Japón se queda al margen como destino debido a su clima en éstas épocas.
Hoy ha empezado la estación de lluvias oficialmente, y las previsiones dicen que durará hasta mediados de Julio. ¿Verdad que los españoles no podéis concebir que esté un mes y medio lloviendo sin parar?
Dependiendo de la zona de Japón la temporada de lluvias es diferente, siendo más débil a medida que subimos hacia al norte. Aquí hay un link con las fechas aproximadas de Tsuyu en cada zona de Japón:
http://www.japan-guide.com/e/e2277.html
Aun así, al parecer con el tema del calentamiento global y con que el planeta se está volviendo loco, con suerte en estos últimos años se pueden encontrar algunos días de... ¡¡sólo nubes y humedad, en lugar de lluvia!! Eso ya es algo.
No he tomado fotos el dia de hoy (la lluvia no me inspira...) pero he encontrado un blog muy completito donde salen fotos que creo que describen muy bien el ambiente en éstas fechas:
http://ikusuki.blogspot.com/2007/07/el-profe-del-prota.html
Pongo algunas fotos pertenecientes a ése blog; espero que no moleste a nadie ;)
Por ahora ha vuelto a refrescar, pero parece ser que a medida que avance el mes las temperaturas empezarán a subir y será tal y como muy amablemente me ha descrito hoy una compañera de trabajo:
"Tsuyu es básicamente un mes y medio en el que llueve todo el día, y si deja de llover hace una humedad terrible, y con el calor te pasas el día con una película de grasilla-sudor pegada en la piel, sobretodo en la cara... Es imposible conseguir que la colada se seque en el balcón y te pasas el día con el pelo hecho un estropajo, eso sin contar los resbalones, el tren de la mañana con 2000 personas llevando encima un paraguas mojado... etcétera"
Agradable, verdad? Mi consejo:
NO vengáis a Japón entre Junio y Julio... a menos que os haya seducido la descripción ;)
lunes, 2 de junio de 2008
Comprender - Anexo
Bueno! Muchísimas gracias por la abundancia de respuestas al post anterior, hacéis que me den ganas de escribir con mucho más cariño e ilusión =)
Éste anexo lo escribo para poner a qué he decidido dedicarme, después de leer vuestras suposiciones.
Me ha impresionado que rosalba ha acertado de la forma más rotunda e impecable; es que ha acertado las dos:
Para ayudar al mundo a comprender, y a la vez dejando volar mi pasión por escribir, he decidido que quiero dedicarme a traducir novelas, ya sea en chino, japonés... al español, inglés... o catalán!
El traductor influye mucho; debe traducir pero también añadirle su toque para darle la belleza de la literatura; y me gustaría poder hacer que las palabras de oriente pudiesen ser escuchadas también en occidente. Quiero convertirme en un lazo, una conexión.
Claro que la traducción no te ocupa una vida. Normalmente se trabaja también de otra cosa, ¿no? ;) Sinceramente (me da hasta corte decirlo, jeje) me encantaría que además de dedicarme a traducir novelas de otra gente, el mundo me permitiera ser novelista por mí misma. Soy muy joven e inexperta, pero... no sé, tengo la sensación de que hay miles de cosas que quiero contarle al mundo.
¿Por qué digo que el mundo me permitiera? Por que todo el mundo puede escribir un libro, pero depende del mundo, de la aceptación, que un novelista pueda progresar pasito a pasito hasta hacerse un huequecito en el mundo de la literatura. Así pues, no puedo más que pedir vuestro apoyo, tan inmenso como siempre, una vez más en mi difícil pero no imposible ascenso ^^.
He decidido abrir un blog aparte, un anexo, donde iré colgando algunos textecitos. La idea es poner tanto textos cortos como una novela que tengo en la mente desde hace mucho tiempo atrás. Mi madre quizá recuerda que yo le comenté algo sobre esa novelita hace AÑOS ;) Pues sí, mamá... ¡he seguido redondeándola en mi mente y pienso escribirla!
¡Espero vuestro apoyo como siempre, con vuestro apoyo una se siente capaz de cualquier cosa!
Éste anexo lo escribo para poner a qué he decidido dedicarme, después de leer vuestras suposiciones.
Me ha impresionado que rosalba ha acertado de la forma más rotunda e impecable; es que ha acertado las dos:
Para ayudar al mundo a comprender, y a la vez dejando volar mi pasión por escribir, he decidido que quiero dedicarme a traducir novelas, ya sea en chino, japonés... al español, inglés... o catalán!
El traductor influye mucho; debe traducir pero también añadirle su toque para darle la belleza de la literatura; y me gustaría poder hacer que las palabras de oriente pudiesen ser escuchadas también en occidente. Quiero convertirme en un lazo, una conexión.
Claro que la traducción no te ocupa una vida. Normalmente se trabaja también de otra cosa, ¿no? ;) Sinceramente (me da hasta corte decirlo, jeje) me encantaría que además de dedicarme a traducir novelas de otra gente, el mundo me permitiera ser novelista por mí misma. Soy muy joven e inexperta, pero... no sé, tengo la sensación de que hay miles de cosas que quiero contarle al mundo.
¿Por qué digo que el mundo me permitiera? Por que todo el mundo puede escribir un libro, pero depende del mundo, de la aceptación, que un novelista pueda progresar pasito a pasito hasta hacerse un huequecito en el mundo de la literatura. Así pues, no puedo más que pedir vuestro apoyo, tan inmenso como siempre, una vez más en mi difícil pero no imposible ascenso ^^.
He decidido abrir un blog aparte, un anexo, donde iré colgando algunos textecitos. La idea es poner tanto textos cortos como una novela que tengo en la mente desde hace mucho tiempo atrás. Mi madre quizá recuerda que yo le comenté algo sobre esa novelita hace AÑOS ;) Pues sí, mamá... ¡he seguido redondeándola en mi mente y pienso escribirla!
¡Espero vuestro apoyo como siempre, con vuestro apoyo una se siente capaz de cualquier cosa!
viernes, 30 de mayo de 2008
Comprender
Mi sueño desde hacía años era venir aquí, no es nada nuevo. Recuerdo que lo tenía en mente desde muuucho tiempo atrás. Sin embargo lo más duro fue confesarlo.
Recuerdo la primera vez que decidí informar a mi família (a mi madre) de que había tomado la decisión de marchar al país del sol naciente. Tendría entre 13 y 14 años y jamás había pronunciado una palabra sobre ello a pesar de lo mucho que ya había rondado por mi mente la idea.
Así que decidí hacer uso de mi mayor arma de expresión, que es la palabra escrita.
Le escribí una carta a mano mientras me temblaba el pulso, pensando con certeza en lo infinitamente estúpida que me creería ella al leerla.
La dejé encima de su almohada por la noche y me marché a dormir. Siempre quise saber qué cara debió poner mientras la leía de madrugada.
Al venir me encontré con un problema bastante grande. El "y ahora qué". Había recorrido todo el camino hasta aquí, pero ahora que ya había puesto los pies en éste país... ¿Qué iba a hacer?
Sabía muy bien que la vida no se acababa aquí, que tenía que pensar en un futuro. Siempre había sabido lo que me interesaba: Asia, Japón, los misterios del lejano oriente... pero no alimentando mi pasión en un sentido friki ni con interés por las nuevas tecnologías, sinó con una misteriosa atracción por... comprender.
Y allí fue cuando lo entendí todo.
Cuando fui a España el Abril, tuve una pequeña conferencia en mi antiguo colegio. Era la primera vez que iba a hacer una "conferencia" para hablar nada más que... de mí. Era raro. El mejor profesor que he tenido nunca contactó conmigo para que fuese a contarles a los alumnos qué había hecho de mi vida.
Acabé contándoles muchas cosas sobre la presión de la sociedad japonesa; el tener que estar graduado en la universidad y casarte antes de los 30 para ser alguien; el que esté mal visto ser diferente, el que nunca se quejen del trabajo delante de nadie, por mucha confianza que te tengan... Les hablaba de cosas que a los españoles les (nos) pondrían los pelos de punta; hasta que una chica me hizo la pregunta mágica:
-¿Pero ya te gusta un país así?
Entonces, en un segundo, me teletransporté a una conversación con un compañero de clase (de Shanghai), que tuve semanas antes. Le contaba con entusiasmo cómo quería estudiar chino y hacer mi añito en China también cuando alguna época me lo permitiera. Turbó el rostro y me dijo muy serio:
- Creo que si fueras a China, al ver lo que hay allí no te gustaría y no querrías volver.
No he estado en China (todavía), pero estoy segura de que no será así. Me ha pasado lo mismo con éste país, y creo que me ocurriría con todos... He aprendido a comprender.
He aprendido que no hay nada malo ni bueno, que todo tiene dos lados, y que si aprendemos a comprender sabremos que hasta lo más cruel y terrible tiene un motivo.
Cuando aprendes eso te vuelves tolerante, y por lo tanto no concibes la idea de que un país no pueda gustarte por que sea diferente al tuyo, por que eso es lo que es, ni mejor ni peor... diferente.
No podía evitar pensar esa vez en aquella clase de Historia de segundo la ESO, cuando un profesor dijo que "Los terroristas de un lado son los héroes del otro".
Así que ahí lo entendí todo. He encontrado mi camino. No hay un "ahora qué". He decidido cojer mis dos armas: La palabra y la comprensión.
No sé hacer otra cosa, lo prometo.
No soy capaz de concebirme con un traje corbata y sirviendo cafés al jefe mientras hago fotocopias. No me puedo imaginar sentada en un bar repipi con un ordenador portátil sobre la mesa, escribiendo informes con aire de superioridad mientras me tomo un capucchino de 5 euros. Se me dan mal las matemáticas, la informática, la distribución en general. ¿Qué sentido tendría estudiar economía? Sería cavar mi propia tumba; el túnel directo al traje corbata.
Voy a hacer de mi trabajo el comprender y escribir, y sobretodo... el hacer comprender. ¿Alguien adivina de qué se trata? ;)
Recuerdo la primera vez que decidí informar a mi família (a mi madre) de que había tomado la decisión de marchar al país del sol naciente. Tendría entre 13 y 14 años y jamás había pronunciado una palabra sobre ello a pesar de lo mucho que ya había rondado por mi mente la idea.
Así que decidí hacer uso de mi mayor arma de expresión, que es la palabra escrita.
Le escribí una carta a mano mientras me temblaba el pulso, pensando con certeza en lo infinitamente estúpida que me creería ella al leerla.
La dejé encima de su almohada por la noche y me marché a dormir. Siempre quise saber qué cara debió poner mientras la leía de madrugada.
Al venir me encontré con un problema bastante grande. El "y ahora qué". Había recorrido todo el camino hasta aquí, pero ahora que ya había puesto los pies en éste país... ¿Qué iba a hacer?
Sabía muy bien que la vida no se acababa aquí, que tenía que pensar en un futuro. Siempre había sabido lo que me interesaba: Asia, Japón, los misterios del lejano oriente... pero no alimentando mi pasión en un sentido friki ni con interés por las nuevas tecnologías, sinó con una misteriosa atracción por... comprender.
Y allí fue cuando lo entendí todo.
Cuando fui a España el Abril, tuve una pequeña conferencia en mi antiguo colegio. Era la primera vez que iba a hacer una "conferencia" para hablar nada más que... de mí. Era raro. El mejor profesor que he tenido nunca contactó conmigo para que fuese a contarles a los alumnos qué había hecho de mi vida.
Acabé contándoles muchas cosas sobre la presión de la sociedad japonesa; el tener que estar graduado en la universidad y casarte antes de los 30 para ser alguien; el que esté mal visto ser diferente, el que nunca se quejen del trabajo delante de nadie, por mucha confianza que te tengan... Les hablaba de cosas que a los españoles les (nos) pondrían los pelos de punta; hasta que una chica me hizo la pregunta mágica:
-¿Pero ya te gusta un país así?
Entonces, en un segundo, me teletransporté a una conversación con un compañero de clase (de Shanghai), que tuve semanas antes. Le contaba con entusiasmo cómo quería estudiar chino y hacer mi añito en China también cuando alguna época me lo permitiera. Turbó el rostro y me dijo muy serio:
- Creo que si fueras a China, al ver lo que hay allí no te gustaría y no querrías volver.
No he estado en China (todavía), pero estoy segura de que no será así. Me ha pasado lo mismo con éste país, y creo que me ocurriría con todos... He aprendido a comprender.
He aprendido que no hay nada malo ni bueno, que todo tiene dos lados, y que si aprendemos a comprender sabremos que hasta lo más cruel y terrible tiene un motivo.
Cuando aprendes eso te vuelves tolerante, y por lo tanto no concibes la idea de que un país no pueda gustarte por que sea diferente al tuyo, por que eso es lo que es, ni mejor ni peor... diferente.
No podía evitar pensar esa vez en aquella clase de Historia de segundo la ESO, cuando un profesor dijo que "Los terroristas de un lado son los héroes del otro".
Así que ahí lo entendí todo. He encontrado mi camino. No hay un "ahora qué". He decidido cojer mis dos armas: La palabra y la comprensión.
No sé hacer otra cosa, lo prometo.
No soy capaz de concebirme con un traje corbata y sirviendo cafés al jefe mientras hago fotocopias. No me puedo imaginar sentada en un bar repipi con un ordenador portátil sobre la mesa, escribiendo informes con aire de superioridad mientras me tomo un capucchino de 5 euros. Se me dan mal las matemáticas, la informática, la distribución en general. ¿Qué sentido tendría estudiar economía? Sería cavar mi propia tumba; el túnel directo al traje corbata.
Voy a hacer de mi trabajo el comprender y escribir, y sobretodo... el hacer comprender. ¿Alguien adivina de qué se trata? ;)
jueves, 29 de mayo de 2008
Kamiya Bar
No soy artista.
He hecho el bachillerato artístico, fue una de las mejores épocas de mi vida, pero sobretodo si de algo me ha servido es para saber que no soy artista. O quizá si. Mi frustración se debe a que decidí no nombrarme artista a partir de ver que no era capaz de encontrarle encanto a muchas obras de arte moderno. Será que me falta esa "chispa", el "eau de artista", para comprenderlo todo en un momento y llenar mi mundo de ultrasensibilidad y paranoya.
O quizá sea artista a mi manera. El caso es que tengo una manía de artistilla... se trata de tener "mi cuartel".
Santiago Rusiñol, Ramón casas... los impulsores del modernismo en Barcelona se reunían en el llamado bar "Els quatre gats".
Hemingway en sus largos años en Cuba, frecuentaba La Bodeguita del Medio...
Mi lugar es el Kamiya.
Un lugar amplio de comida occidental, de ambiente estilo años 20, con sillas de madera oscura y lámparas colgantes. Lo que primero me enganchó de ése lugar es sin duda la comida, pero luego me fui volviendo cada vez un poquito más adicta a la mesa del rincón del hall grande... hasta que se volvió mi rinconcito.
Sentada allí hago deberes, escribo, a veces simplemente veo como la gente viene y va. Pero esa mesa tiene algo que me inspira. Me gustaría llevarme el ordenador un día, a ver si con el magnetismo de ése asiento escribo el mejor texto de mi vida.
A los habitantes o futuros visitantes de Japón, nunca sé cuando iré al Kamiya; siempre es espontáneo... Pero si os pasarais un Jueves al mediodía tendríais muchos números de encontrarme allí ;)
¿Que cómo se llega? Es sencillo. Todos los más interesados conoceréis el famoso edificio de la cerveza Asahi, y su sospechosa forma:

Veis el puente rojo? El bar Kamiya está al otro lado del edificio de Asahi, osease, justo detrás de quienquiera que haya hecho ésa foto (no es mía ;) )
Ésta es la fachada. La foto es mala con huevos xD ¡se siente! la tomé a velocidad luz antes de que el semáforo se pusiera verde... Además mi talento fotográfico no da para más. Mi hermana se lo quedó todo.
Para llegar en metro... Línea Ginza hasta Asakusa, buscáis la salida 3, subís las escaleras... y lo tendréis detrás ^^.
He hecho el bachillerato artístico, fue una de las mejores épocas de mi vida, pero sobretodo si de algo me ha servido es para saber que no soy artista. O quizá si. Mi frustración se debe a que decidí no nombrarme artista a partir de ver que no era capaz de encontrarle encanto a muchas obras de arte moderno. Será que me falta esa "chispa", el "eau de artista", para comprenderlo todo en un momento y llenar mi mundo de ultrasensibilidad y paranoya.
O quizá sea artista a mi manera. El caso es que tengo una manía de artistilla... se trata de tener "mi cuartel".
Santiago Rusiñol, Ramón casas... los impulsores del modernismo en Barcelona se reunían en el llamado bar "Els quatre gats".
Hemingway en sus largos años en Cuba, frecuentaba La Bodeguita del Medio...
Mi lugar es el Kamiya.
Un lugar amplio de comida occidental, de ambiente estilo años 20, con sillas de madera oscura y lámparas colgantes. Lo que primero me enganchó de ése lugar es sin duda la comida, pero luego me fui volviendo cada vez un poquito más adicta a la mesa del rincón del hall grande... hasta que se volvió mi rinconcito.
Sentada allí hago deberes, escribo, a veces simplemente veo como la gente viene y va. Pero esa mesa tiene algo que me inspira. Me gustaría llevarme el ordenador un día, a ver si con el magnetismo de ése asiento escribo el mejor texto de mi vida.
A los habitantes o futuros visitantes de Japón, nunca sé cuando iré al Kamiya; siempre es espontáneo... Pero si os pasarais un Jueves al mediodía tendríais muchos números de encontrarme allí ;)
¿Que cómo se llega? Es sencillo. Todos los más interesados conoceréis el famoso edificio de la cerveza Asahi, y su sospechosa forma:

Veis el puente rojo? El bar Kamiya está al otro lado del edificio de Asahi, osease, justo detrás de quienquiera que haya hecho ésa foto (no es mía ;) )
Para llegar en metro... Línea Ginza hasta Asakusa, buscáis la salida 3, subís las escaleras... y lo tendréis detrás ^^.
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