martes, 3 de junio de 2008

Tsuyu

Tsuyu es como se llama en Japón a la estación de lluvias.

En España (y en la mayoría de países del mundo) cuando empieza el calorcito, es un aumento de temperatura ascendente y sin pausas, que desemboca en el verano.
En la zona del este asiático (Este de China, Taiwan y Japón) aparece la molesta estación de lluvias cuando las temperaturas aumentan.
¡Es bastante desagradable! Con lo que me gusta a mí el buen tiempo...

Además es un inconveniente para el turismo, ya que en una de las temporadas más altas en cuanto a número de viajeros, Japón se queda al margen como destino debido a su clima en éstas épocas.
Hoy ha empezado la estación de lluvias oficialmente, y las previsiones dicen que durará hasta mediados de Julio. ¿Verdad que los españoles no podéis concebir que esté un mes y medio lloviendo sin parar?
Dependiendo de la zona de Japón la temporada de lluvias es diferente, siendo más débil a medida que subimos hacia al norte. Aquí hay un link con las fechas aproximadas de Tsuyu en cada zona de Japón:

http://www.japan-guide.com/e/e2277.html

Aun así, al parecer con el tema del calentamiento global y con que el planeta se está volviendo loco, con suerte en estos últimos años se pueden encontrar algunos días de... ¡¡sólo nubes y humedad, en lugar de lluvia!! Eso ya es algo.

No he tomado fotos el dia de hoy (la lluvia no me inspira...) pero he encontrado un blog muy completito donde salen fotos que creo que describen muy bien el ambiente en éstas fechas:

http://ikusuki.blogspot.com/2007/07/el-profe-del-prota.html

Pongo algunas fotos pertenecientes a ése blog; espero que no moleste a nadie ;)

Siempre he querido saber como mantienen el paraguas recto mientras van en bici... yo lo he probado y es imposible. Almenos para mí. Pero bueno, ya se sabe que soy algo torpe...



Por ahora ha vuelto a refrescar, pero parece ser que a medida que avance el mes las temperaturas empezarán a subir y será tal y como muy amablemente me ha descrito hoy una compañera de trabajo:

"Tsuyu es básicamente un mes y medio en el que llueve todo el día, y si deja de llover hace una humedad terrible, y con el calor te pasas el día con una película de grasilla-sudor pegada en la piel, sobretodo en la cara... Es imposible conseguir que la colada se seque en el balcón y te pasas el día con el pelo hecho un estropajo, eso sin contar los resbalones, el tren de la mañana con 2000 personas llevando encima un paraguas mojado... etcétera"

Agradable, verdad? Mi consejo:

NO vengáis a Japón entre Junio y Julio... a menos que os haya seducido la descripción ;)

9 comentarios:

enekochan dijo...

En Euskadi antes podía estar lloviendo practicamente todo el invierno. Ahora no se que pasa que no llueve tan seguido. El cambio climático o las témporas, vete a saber =P

Kamugo dijo...

Pues aquí está lloviendo también. Por cierto, lo de ir en la bici con el paraguas no es difícil, pero como tengas k frenar en seco, se estrellar seguro, y más si vas como el de la foto, agarrando el freno de delante.

Lupin dijo...

Mnnn debe ser muy gratificante llegar al trabajo con la marca de un paraguas en la espalda… xDD

Y no es tan difícil ir con un paraguas en bici... teniendo en cuenta que el hombre ese lleva uno de los grandes, con el mango y la barra duro y no uno de esos que todo el mundo lleva en la mochila un día que esta nublado, que solo sirve para que lo doble el aire!!
Solo hay llevarlo en la mano izquierda no ir muy deprisa para no derrapar ni estamparte con nadie frenando con el de atrás y aguantarlo pegado mas o menos entre el pecho y el hombro (clavícula).

Morrison dijo...

Imagino que será porque con el aumento de temperaturas, el agua fría del mar se debe evaporar y provocar lluvias a piñón, ¿no?

... no es una idea tan descabellada xDDDDDD

Llevo un par de días viajando sin parar y es subirme en seco y bajarme con lluvia. Almenos allí no os pilla la lluvia de sorpresa!!

(Todo es más bonito con Bob Dylan de fondo, incluída la lluvia, pruébalo)

Bob Dylan - Mr. Tambourine Man

http://es.youtube.com/watch?v=Ia06DeCxhTM

NicteKono dijo...

Tienes razón, no es nada agradable... hoy descanse de la lluvia, pero nos esperan días de humedad y calor. Desesperante!!!

Kamugo dijo...

Miré en la web que pones y hay un 'artilugio' para colocar el paraguas, a ver si lo pruebas, ajajaja.

El oficio de profeta es el oficio del poeta. dijo...

Yoko Araki era locutora de NHK y había sido mi alumna y compañera durante mas o menos 2 años, decidió tomar sus vacaciones precisamente en este tiempo, y vino a buscar a su amor a Bucareli 92, trayendo a su hermano. cuando tocó la campanita para entrar, en el Centro del D.F. adelante del reloj Chino, me dijo "moy ya estoy aquí". le dije pasa, en mi pequeño cuarto cavíamos los 3, pero yo estaba trabajando en unos reportajes sobre el Río Pánico, perdón Pánuco, y no podía separarme de este trabajo, era una época en que este río se convertía en pánico para las poblaciones rivereñas. Nace en Tlaxcala, es muy largo el recorrido y descarga sus aguas en el Golfo de México, es uno de los ríos mas potentes de México. Me dijo "te acompaño", si quieres. pero entonces dijo "no, yo quiero llevar a mi hermanito a conocer Cancún, la Riviera Maya" Cancún quiere decir Nido de Serpientes. La palabra Huracán es de origen Maya. Ella tenía el recuerdo del romance que vivió conmigo cuando venía soltera, de las Selvas Mayas donde ella decía "yo no soy mujel silvestle". Pero tenía que seguirme. Hay un relato que ella hace en mi libro Cantos de Selvas y Montes, ella hace el prólogo. Ella estaba enamorada de la selva, pero lloraba y se quejaba, pero en la selva nadie se puede quedar parado, y el ´guía se vuelve un tirano. Así como dices la piel pegajosa, llena de sudor, "con el calor te pasas el día con una película de grasilla-sudor pegada en la piel, sobretodo en la cara..." Pero es agradable en la selva por el olor a lluvia, a tierra, a madera, a musgo, a selva, el trino, la lluvia, el medio, la temperatura no son comparables con el Tsuyu. Allí no hay tren, no hay concreto. No hay comparación, la selva tiene un biorritmo, tiene una armonía y te absorve, es fantastico oír la tempestad, los rayos. Y voy a intentar gravar algunos cassettes con Cantos de Selvas y Montes, ya me desvié, me fui por otro laberinto, por otro camino, por otro sendero. Salimos de la selva y tomamos camino a Chetumal, hasta el Río Hondo o Río Azul. Yoko en ese tiempo tenía 19 años y yo tenía 50 años. Yoko recorrió todo el país porque yo era asesor de Ecología del gobierno federal. Entonces tenía todas las facilidades para viajar por mi cargo. No creas que era corrupto, nunca he aceptado la corrupción, era mi trabajo. Y así fue como llegamos a Laguna de Bacalar, a Bacalar, a Tulum, un paraíso de donde las embarcaciones Mayas salían al mundo antes de que los españoles llegaran a América. Y estaba haciendo el rescate ecológico de esa zona, estaba en contra de la depredación de convertir a Kotzumel en Cozumel, un lugar turístico, profanado y destruído por el turismo europeo y gringo, osea la riviera estaba libre de tanto hotel, eran playas vírgenes con habitantes naturales, Mayas, porque los Mayas no se fueron a la luna, no se fueron, aquí estamos todavía. Somos hospitalarios, invitamos a todos y los Vascos si han comprendido eso, otras gentes también. Así llegamos a Tulum, a las ruinas, acampamos en la arena (todo esto ahora ya no se puede hacer, ya es una reserva arqueológica y menos en esta temporada), los cumulos nimbus blancos, con la mitología cambiante y la tempestad en la lejanía. Vaporosas nubes, nimbus, el viento fresco, el area tropical, los manglares, los cocos, las palmas, guacamayas, papagayos, la migración de patos, tiburones, y el coral extendiendose, rojo, negro y blanco, hoy degradado y alterado. El litoral de arrecifes con un crecimiento hacia la cuenca del Mar Caribe. se puede llegar hasta Honduras, a Puerto Ceiba, a Roatan, de donde es el origen de los bananos, tan caro en Japón y en el mundo y aquí, ahora, las inundaciones están parando la producción nacional e internacional. Yoko emocionada, llegamos a Cancun y nos hospedamos en el Hotel Presidentes. recorrimos Cancun a pié, en safari, ese Volkwagen 349 que yo manejaba todo el tiempo, color azul. Mi safari se volvió anuncia de propaganda de la Volkswagen, porque entrabe en caminos que nadie podía llegar, pero era mi tarea, hacer el levantamiento geográfico, topográfico, geológico, atmosférico, de toda la Península de Yucatan, lo dejaba estacionado para entrar en alguna parte de la selva y allí se quedaba, nadie lo tocaba. Retornaba al mismo lugar haciendo inventario de especies animales y vegetales, flora y fauna, acuática y terrestre, durmiendo en las marismas, en una tienda de campaña, y claro, algo que no se puede soportar, alguien que no sea como yo, animal silvestre. Si me pican los moscos se ponen una gran borrachera, los mosquitos egypsis, estoy vacunado contra ellos, pero los primeros que entran se llenan de ronchas, garrapatas, sarna, se rascan, lloran. Y no exagero, pero si te pones repelete te contaminas los riñones, te mueres, los piquetes de vacunan. Yoko llegó a Mérida, Tzimin, Mérida, Chichen Itzá, Tulum y de regreso a México. Se fue llorando de México, y enamorada de un hombre viejo, un tata cristo ecología, tata selva, tata suelo, tata bosque. Era un sueño para todos ellos, esa generación que venía pujando hacia arriba. Fundé los Colegios de Agricultura Tropical en Cardenas Tabasco, en un país Tropical, eran necesarios. Un refugiado guerrillero conocedor de la selva Maya Guatemalteca, era un animal silvestre,un Lacandón al ataque, con piquetes por todos lados y una que otra herida en el cuerpo, en la frente. habiendome escapado de una cruel masmorra secuestrado en "la tigrera", huír de ese lugar en donde nadie salía vivo. Era todo una leyenda, casi nunca me gusta decirlo, pero me estan conociendo. Llegué a México como refugiado, siempre un vasco para refugiado en alguna parte, y si es de origen Irlandes, para siempre refugiado, trabajando en cualquier parte del mundo, no tiene un destino fino, es un paria en Australia, en las tierras invadidas y quitadas a los Pieles Rojas, ferrocarrileros, Nueva Zelada, ¿donde no hay un irlandés y un vasco que no esté refugiado por sentirse libertario? pero también lleno de recuerdos y condecoraciones en todo el cuerpo, amigo de todos y terco que se puede esconder en cualquier pino como ardilla, en un encino, y comer del propio monte, sobrevivir y resurgir como hilander. Así la llevé a todas las universidades, a dar conferencias, a poner en la práctica la teoría. Yoko me mandó de regalo otras compañeras de ella que venían becadas por el pueblo mexicano a los cursos de verano, dejaban el clima del Tsuyu, y llegaban a este romancen país, de un zoonpoliticónprimatehomosapiens, parte del eslabón perdido, trotamundo, poetario, ese romance terminaba en la practica cotidiana "entre mas hago el amor, mas quiero hacer la paz". Así terminaban con una fiesta del 15 de septiembre en un Palacio Federal para festejar el cumpleaños de la Independencia de México, eran la atracción de Tlaxcala, de Guadalajara, de Monterrey. Toda esa época estaba ligada también a las ferias del libro, a conseguir las firmas para la paz, en contra de la guerra. Habían fans siempre llegaban al final a Coyoacan, porque lo que más merece un ser humano es el respeto como iguales. Así es que Yoko llegó a una etapa en que había entrado marginado por esa libertad anarquista y el gobierno me había segregado y marginado, habiéndome mandado a Japón becado, y allá presenté todas las actividades del que fue a ser un elemento de jazz y blues, El Hombre de la Paz, o A Mi Manera. Y le dije Yoko, yo no te puedo acompañar, no tengo las mismas condiciones de antes. Ahora soy desempleado, paupérrimo, vivo de vender mi poesía y la poesía no se vende, se vive. Ella se fué, menos mal que sí traía con qué, ya era funcionaria de la NHK, y las vacaciones se las pagaba la radio. Yo no la podía acompañar, no podía vivir a costillas de ella, no podría vivir a costillas de alguien, vivo de mi trabajo cotidiano. No puedo ser padrote, cinturita, gigolo. Tengo amigos que soy yakuzas y son mis tomodachis. Por eso estuve viviendo en Kamagasaki, para hacer un estudio sociológico de la miseria en Japón, aquella agricultura que vosotros no conoceís, la emigración del campo a la ciudad que se conoce como okasa, obacha, otosa, onisa, todos se quedan en el área rural, los demas se van a las ciudades industriales a sobrevivir del hambre, a trabajar de albañiles, de carpinteros o de lo que sea, la clase obrera, el campesinado. Esos hombres ambulantes del subempleo que soportan el agua, la lluvia y todo, pero caminan con mucha dignidad por las calles y no les permiten quedarse tirados en ningún lado, pero no hay alojamientos, el inframundo de la miseria en Japón, en los suburbios, la leyenda negra de Ueno, y la comida envenenada para exterminar a los parias. Así es que todo ese estudio también me tocó hacerlo en Japón, como el hombre de la Paz Moieva san, el hombre que se enfrentó a Nakasone en el Memorial de Hiroshima. No mua Nakasone, no more War, No mua Hiroshima, No mua Nagasaki, no mua Hibakusha. Conté con la hospitalidad y la solidaridad del pueblo japonés, hice un maratón desnudo denunciando el armamentismo y la acupación de las bases yanquis en Saporo, Yokosuka, Okinawa y la llegada del porta aviones interpaice contra las bombas nucleares y el armamentismo, una historia que no conocéis, que no quereís ver, Korea dividida y el convenio tripartita de Korea del Sur, Japón y los Estados Unidos. Algo que es necesario que vean. No como espectadores, porque somos terrícolas. El pueblo japonés ha venido sufriendo varios daños causados por la presencia militar norteamericana, luchando por la eliminación y reducción de las bases norteamericanas por más de medio siglo. En Japón, la lucha contra las bases ha sido una parte integrante del movimiento nacional. Las bases norteamericanas en Japón demuestran simbólicamente cómo Japón todavía está dominado y subordinado a Estados Unidos aun después de 60 años transcurridos desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Hoy en día, existen 135 bases norteamericanas con 54.000 soldados por todo el Japón, incluyendo Okinawa (islas en la parte meridional de Japón) y hasta la área metropolitana de Tokio. Estas bases causan serios problemas en las condiciones de vida de habitantes como destrucción del medio ambiente, incluyendo ruidos, accidentes de aviones y crímenes. Además la autoridad japonesa no pudo limitar actividades norteamericanas ni capturar a los criminales, puesto que los militares estadounidenses tienen derecho a privilegios extraterritoriales. Al mismo tiempo, están desplegadas las fuerzas expedicionarias como la infantería de marina y el destacamento especial de aviones de caza de portaviones (carrier strikíng task force) que tienen tarea de invadir otros países. De este modo Japón se convierte en una gran fortaleza norteamericana de agresión e injerencia.
Mis hijos japoneses, mi compañera asesinada en 57, es una historia por la soberanía de Japón, un perfil pacifista para eliminar la guerra.
A Yoko le dije, esta no es temporada de visitar Cancún, hay huracanes, y llegó al hotel, y no pudo salir, llegó el mas grave de los huracanes el GILBERTO. Sólo lo ha superado el STAN, pero todos fueron categoría 5, Yoko regresó sin despedirse, y se casó con un peruano de puro reencor, tiene una hija llamada Sakura. Ya viste que la lluvia es muy agradable para hacer el amor, es agradable. En Setagayaku sembré 13 árboles sabinos-ahuehuetes, ahora son grandes y Setagaya está hermandada con Tlaxcala y ahí vive Kazue Ishi, una romántica japonesita que ya se olvidó de mí. Yo sigo vivo y ella quién sabe a donde ande. aprendió mucho de mí y yo de ella. Fué mi traductora en la Confencia de Paz en Hiroshima, Nagasaki, y bajamos a Deushlan en Berlín y presentamos Los Monólogos de La Paz. Quizás lo encuentres dentro de los documentos que quedaron en Japón de mi actividad pacifista. y todo fue bajo la lluvia. así pude conocer el sectarismo, dogmatismo, las sectas mahoistas, trabajé para un shimbú que se llama Sekaikara. Frabriqué de mi ropa típica de Guatemala, bolsitas y monederos para sobrevivir. Pinté acuarelas y dí clases de literatura, de ecología, y tuvimos un taller de cerámica en la montaña. Sobre todo en tiempos de lluvia en Kamakura hice artesanía igual que la Maya de mis antepasados. En TAKAYAMA viví como animal silvestre, sembré maíz, frijol, tabaco sin agroindustriales. ahí me había refugiado, no quería salir de Japón, Y ahora vivo en un lugar semejante. y mi compañera guiza con una apresiación de la cocina japonesa. Así es que aquí existe la libertad. El que quiera leerme que lo lea, o si no que vayan a sufrir el chipie chipie, la pluvescía o el Tzuju. Aquí no tenemos anuncios espectaculares, sólo tenemos bosques, vivimos en un país tropical. No tenemos ninguno de los adelantos, pero se puede escribir con esta máquina hasta Japón. Saludos a tu mamá. A Nikté. Y hoy tenemos una buena noticia. Obama posiblemente puede ser el candidado que saque al planeta de Irak.
Situada en el antiguo distrito de Hida, Takayama es una ciudad acogedora. Su visita es necesaria no sólo para recorrer los Alpes Japoneses, sino para deleitarse con sus construcciones que recuerdan el Japón del siglo XVII. Lo más recomendable es caminar entre sus angostas calles o bien, descubrir la pequeña población en bicicleta. No pueden dejar de visitarse Sanmachi Suji, el centro del antiguo pueblo con establecimientos tradicionales, el Museo Arqueológico de Hida alojado en una casa tradicional, el Museo de Artesanía Fujii, Takayama-jinjya la Histórica Casa de Gobierno, la Kusakabe Mingei-kan, un bello ejemplo de arquitectura, la Casa Yoshijima-ke, antigua casa de mercaderes, el Templo Hida Kokubun-ji, originalmente del siglo VIII con una bella pagoda y el Parque Shiroyama-koen, que puede visitarse realizando el recorrido llamado Higashiyama Teramachi, con numerosos templos y santuarios.
Se aconseja visitar la Villa Folclórica de Hida, un impresionante museo al aire libre y un paseo por alguno de los mercados matinales que tienen lugar todos los días de las 7.00 a las 12.00 h.
Desde Takayama se puede realizar una excursión al precioso Valle de Shokawa y disfrutar de los paisajes rurales más impactantes de Japón.
Por otro lado, la Región de Nagano-ken es una de las zonas más importantes de los Alpes Japoneses. La ciudad de Matsumoto es el mejor lugar para realizar las diferentes excursiones por esta imponente cadena montañosa.

Toscano dijo...

Jodé, yo que iba a decir que encantado de que te gustasen mis fotos, y me encuentro una biblia en el comentario anterior, la leche!!

Bueno, pues eso! un gusto!

Kamugo dijo...

Siempre escribe mucho, parece que le encanta escribir, :D