Bueno! He terminado de revisar el capítulo 1 y creo que está ya legible ^^. Os dejo el link de megaupload para aquellos que me concedan el impagable honor de echarle un vistazo. ¡Espero opiniones!
Prefacio + Episodio 1
Y anuncio oficialmente que he abierto el blog aparte que dije que abriría hace tiempo, a fin de ir colgando los siguientes capítulos... y lo que venga después ^^.
Gaiden
¡Muchas gracias a los que me apoyáis! Hacéis ésto mucho más gratificante.
jueves, 19 de junio de 2008
miércoles, 18 de junio de 2008
Escribiendo, escribiendo...
He aprovechado ésta tarde medio-libre para acabar el primer capítulo de mi humilde primera novelita.
A quien le interese leerla, que siga leyendo ésto, para empezar ^^.
No voy a colgarlo por ahora por que quiero acabar de repasarlo, probablemente lo pondré mañana, pero hago éste post para presentaros un poco el argumento básico e introduciros en el ambiente de la historia.
La moraleja básica de la historia es la lucha, no realmente voluntaria, contra el sistema social. Presento la historia en la Barcelona de un mundo futurista, decadente y gris; totalmente dominado por grandes poderes y aparentemente imposible de cambiar. Reflejo en la historia cómo 4 personas, que sólo quieren luchar por su propia felicidad, acabarán arrastrando consigo mucho más que eso, y serán capaces de hacer grandes cosas.
La historia se inicia cuando Eira escucha, sin demasiado interés, que el hijo heredero del empresario más rico y poderoso del mundo ha desaparecido. Le parece a simple vista que poco tiene que ver con ella, que vive su vida en su instituto aspirando a un futuro más bien pobre, como todo el mundo.
Pero llegar a conocer a ése chico y las circunstancias de su marcha, que le llevó hasta Barcelona, cambiará su vida de la forma más brusca y absoluta.
En cuanto al tipo de narración... se podría decir que es el punto peculiar de ésta novela. Está narrada en primera persona ( el que narra es el mismo que vive los hechos), pero hay dos narradores. Me explico.
Cada capítulo tiene dos partes; la parte que narra un personaje, y la parte que narra el otro. Ambas partes son paralelas, o bien se siguen en el tiempo-espacio; cruzándose muchas veces. Sin embargo cada narrador tiene su propia personalidad, y por lo tanto su forma de contar las cosas. A veces veremos la misma cosa descrita por ambos personajes, y, según su punto de vista, nos puede dar una imagen totalmente distinta. Los narradores son:
Eira: Una chica bastante sencilla, optimista y alegre. Su forma de ver las cosas y su estilo a la hora de describir es desenfadado y cotidiano. Intenta ver las cosas desde el lado positivo y a veces es algo ilusa; pero a lo largo que avance la historia irá madurando, y eso se notará también en su forma de expresarse y describir lo que le rodea.
Kid: Un chico que lo abandonó todo, huyendo de aquello que le perseguía constantemente. Un genio de las computadoras y extremadamente inteligente. La vida le ha decepcinado hasta el punto de hacerle un chico negativo, pesimista; bastante rudo y poco delicado con sus palabras. Sin embargo no puede evitar ser generoso con aquellos que le importan, y daría su vida por una buena causa.
Con ésto acabo lo que es la introducción a la novela ^^. Paso a poneros una curiosidad sobre el nombre de Eira:
Elegí ese nombre por que significa "Nieve" en galés. Sin embargo, empecé a pensar al venir a Tokyo, de qué manera podría escribir "Eira" en Kanji teniendo en cuenta los fonemas, y no pude pensar otra forma que ésta:
Los kanjis son:
永 (Nagai) - EI : Largo, eterno, infinito.
楽 (Tanoshii) - RA: Bienestar, diversión, júbilo.
Así pues... Infinito Júbilo. Me parecieron unos Kanjis bastante bonitos para transcribirlo, así que los elegí así.
Tras investigar un poco, descubrí que con éstos kanji se escribía el nombre con que se conocía a un emperador de China que llevó a su pueblo a la prosperidad mientras duró su reinado. Eira no es emperatriz, pero espero que llegue a ser tan sabia y grandiosa como él. Eira es superación. Espero ser capaz de estar al nivel de ése personaje con el sólo poder de mi imaginación.
A quien le interese leerla, que siga leyendo ésto, para empezar ^^.
No voy a colgarlo por ahora por que quiero acabar de repasarlo, probablemente lo pondré mañana, pero hago éste post para presentaros un poco el argumento básico e introduciros en el ambiente de la historia.
La moraleja básica de la historia es la lucha, no realmente voluntaria, contra el sistema social. Presento la historia en la Barcelona de un mundo futurista, decadente y gris; totalmente dominado por grandes poderes y aparentemente imposible de cambiar. Reflejo en la historia cómo 4 personas, que sólo quieren luchar por su propia felicidad, acabarán arrastrando consigo mucho más que eso, y serán capaces de hacer grandes cosas.
La historia se inicia cuando Eira escucha, sin demasiado interés, que el hijo heredero del empresario más rico y poderoso del mundo ha desaparecido. Le parece a simple vista que poco tiene que ver con ella, que vive su vida en su instituto aspirando a un futuro más bien pobre, como todo el mundo.
Pero llegar a conocer a ése chico y las circunstancias de su marcha, que le llevó hasta Barcelona, cambiará su vida de la forma más brusca y absoluta.
En cuanto al tipo de narración... se podría decir que es el punto peculiar de ésta novela. Está narrada en primera persona ( el que narra es el mismo que vive los hechos), pero hay dos narradores. Me explico.
Cada capítulo tiene dos partes; la parte que narra un personaje, y la parte que narra el otro. Ambas partes son paralelas, o bien se siguen en el tiempo-espacio; cruzándose muchas veces. Sin embargo cada narrador tiene su propia personalidad, y por lo tanto su forma de contar las cosas. A veces veremos la misma cosa descrita por ambos personajes, y, según su punto de vista, nos puede dar una imagen totalmente distinta. Los narradores son:
Eira: Una chica bastante sencilla, optimista y alegre. Su forma de ver las cosas y su estilo a la hora de describir es desenfadado y cotidiano. Intenta ver las cosas desde el lado positivo y a veces es algo ilusa; pero a lo largo que avance la historia irá madurando, y eso se notará también en su forma de expresarse y describir lo que le rodea.
Kid: Un chico que lo abandonó todo, huyendo de aquello que le perseguía constantemente. Un genio de las computadoras y extremadamente inteligente. La vida le ha decepcinado hasta el punto de hacerle un chico negativo, pesimista; bastante rudo y poco delicado con sus palabras. Sin embargo no puede evitar ser generoso con aquellos que le importan, y daría su vida por una buena causa.
Con ésto acabo lo que es la introducción a la novela ^^. Paso a poneros una curiosidad sobre el nombre de Eira:
Elegí ese nombre por que significa "Nieve" en galés. Sin embargo, empecé a pensar al venir a Tokyo, de qué manera podría escribir "Eira" en Kanji teniendo en cuenta los fonemas, y no pude pensar otra forma que ésta:
Los kanjis son: 永 (Nagai) - EI : Largo, eterno, infinito.
楽 (Tanoshii) - RA: Bienestar, diversión, júbilo.
Así pues... Infinito Júbilo. Me parecieron unos Kanjis bastante bonitos para transcribirlo, así que los elegí así.
Tras investigar un poco, descubrí que con éstos kanji se escribía el nombre con que se conocía a un emperador de China que llevó a su pueblo a la prosperidad mientras duró su reinado. Eira no es emperatriz, pero espero que llegue a ser tan sabia y grandiosa como él. Eira es superación. Espero ser capaz de estar al nivel de ése personaje con el sólo poder de mi imaginación.
Mens sana in corpore sano
Estoy yendo a un gimnasio desde hace dos meses largos, y sigo yendo con regularidad.
Suena a milagro pero... he descubierto que con el sistema japo de hacer las cosas, se puede y todo.
Concretamente mi gimnasio se llama "Tipness", es una empresa japonesa, una red de gimnasios bastante popular.

La gracia está en que aplican el rollito japonés del servicio absoluto a la forma de hacer ejercicio.
Cuando iba al gimnasio en Barcelona hace tiempo, te decian dónde estaba todo el primer dia, y ale, diviértete.
Aquí, obviamente también me enseñaron dónde estaba todo, pero ademas te enseñan como usar las máquinas una a una (las que pides que te enseñen XD no se tiran 3 horas ahi..) y luego... ¡¡lo mejor!!
Te escanean el cuerpo entero con una máquina super moderna que saca un gráfico de tu cuerpo y te dice la proporción de masa muscular y grasa de cada parte de éste, y así te dicen qué partes del cuerpo deberías trabajar más y qué menos. Saca graficos con números hasta decimales de cada parte de tu cuerpo; te conoces a tí mismo mejor que nunca.
Luego te elaboran un programa para que mejores tus parámetros y te aconsejan sobre los ejercicios que deberías hacer.
¡Pero eso no es todo! Te dan una tarjeta de puntos, con 10 casillas. Tú te puedes hacer el scanner siempre que quieras, y cada vez que te examinan y das un resultado positivo te rellenan una casillita. Cuando las tienes todas te dan dinero (unos 1500 yens) como premio por tu esfuerzo.
El día que salga en España un gimnasio donde te recompensan en algo, por favor, avisadme!
He descubierto que Tipness tiene hasta juegos para la Nintendo DS... éste en concreto es de Yoga:

Se me olvidaba decir que cualquier actividad (Yoga, steps, aerobic, natación, artes marciales, danza...) que se quiera hacer es libre de participación y está incluído en el precio mensual. Como ya he dicho antes... igualito que en España.
Suena a milagro pero... he descubierto que con el sistema japo de hacer las cosas, se puede y todo.
Concretamente mi gimnasio se llama "Tipness", es una empresa japonesa, una red de gimnasios bastante popular.
La gracia está en que aplican el rollito japonés del servicio absoluto a la forma de hacer ejercicio.
Cuando iba al gimnasio en Barcelona hace tiempo, te decian dónde estaba todo el primer dia, y ale, diviértete.
Aquí, obviamente también me enseñaron dónde estaba todo, pero ademas te enseñan como usar las máquinas una a una (las que pides que te enseñen XD no se tiran 3 horas ahi..) y luego... ¡¡lo mejor!!
Te escanean el cuerpo entero con una máquina super moderna que saca un gráfico de tu cuerpo y te dice la proporción de masa muscular y grasa de cada parte de éste, y así te dicen qué partes del cuerpo deberías trabajar más y qué menos. Saca graficos con números hasta decimales de cada parte de tu cuerpo; te conoces a tí mismo mejor que nunca.
Luego te elaboran un programa para que mejores tus parámetros y te aconsejan sobre los ejercicios que deberías hacer.
¡Pero eso no es todo! Te dan una tarjeta de puntos, con 10 casillas. Tú te puedes hacer el scanner siempre que quieras, y cada vez que te examinan y das un resultado positivo te rellenan una casillita. Cuando las tienes todas te dan dinero (unos 1500 yens) como premio por tu esfuerzo.
El día que salga en España un gimnasio donde te recompensan en algo, por favor, avisadme!
He descubierto que Tipness tiene hasta juegos para la Nintendo DS... éste en concreto es de Yoga:

Se me olvidaba decir que cualquier actividad (Yoga, steps, aerobic, natación, artes marciales, danza...) que se quiera hacer es libre de participación y está incluído en el precio mensual. Como ya he dicho antes... igualito que en España.
lunes, 16 de junio de 2008
El haiku definitivo
Hoy mi profesora me ha enseñado un haiku que simplemente lo dice todo. Ella misma me lo ha definido como "El poema que define al país". No he conseguido dar con el autor. Aun así el haiku habla solo, no hay más que decir.
狭いニッポン
そんなに急いでどこへ行く
Semai nippon
sonnani isoide doko he iku
Estrecho Japón,
¿Adónde vas con tanta prisa?
sábado, 14 de junio de 2008
Nana en el infierno de Disneyland
Hay cosas que son difíciles de combinar, que no pegan. La miel con la sal, el agua con el aceite, Britney Spears con los Kiss... Y a mí con Disney.
Que les tenga manía a esos personajitos que deberían resultarme arrebatadoramente encantadores sorprende a muchos. Un compañero de trabajo simplemente no podía creerme cuando le dije que no, no me gustaba Stitch, no, no tenía un peluche suyo y no, no tenía intencion de comprármelo en breve. Me contestó poniendo el grito en el cielo:
- ¡Pero si a todas las tías os gusta Stitch! ¡Es el recurso implacable de todo hombre en la tierra cuando no sabe qué regalar para un cumpleaños!
Desde entonces el interés de esa personita por mí aumentó notablemente. Al no gustarme Stitch me había convertido en una gaijin excéntrica y de mentalidad totalmente incomprensible, cosa que parecía resultarle misteriosa y digna de investigar.
Claro que he visto mis películas Disney en mis años mozos, como todo el mundo. Sin embargo al llegar a mi etapa post-infancia (no diré madurez, que es autodestruirse), empecé a ver la empresa de Disney como una fábrica de sueños comerciales bastante decadente y de capa caída. No era aversión, sinó total y absoluta indiferencia por todo lo que el mundo de Disney representara.
La aversión en sí misma nació al ir a Disneyland Tokyo.
Cuando anunciaron la excursión a Disneyland en mi escuela, no me excitó demasiado la idea. No me sorprendía ver a mis compañeras de clase dando saltos de alegría, pero sí me habría sorprendido verme a mí.
Sin embargo tampoco fui a desgana; me acompañaba una curiosidad bastante grande por saber qué se cocía en tan famoso lugar, ya que al no haber ido nunca ni siquiera al de París, siempre me preguntaba qué clase de lugar sería (pero sin demasiado énfasis, todo sea dicho).
El caso es que... 3 horas y cuarto es lo que aguanté dentro. Fue entrar y me embriagó una nube acaramelada de peluchitos andantes haciendo monerías que hacían las delicias de mis compañeras de clase, que se tomaban fotos con todos y todo. Me sentí como papá cuando lleva a los niños a la feria.
Entonces empecé a preguntarme si de verdad sería tan raro que no me gustara el ambiente de algodón de azúcar que me rodeaba; ¿Me habría vuelto una insensible? ¿Aburrida? ¿Masculina? Quién sabe, pero entre abrazos de Mickey Mouse mi interior gritaba por largarse de ése sitio.
Quizá los españoles conozcáis Port Aventura. Yo soy de ésas que hace años, de (demasiado) pequeña se puso plataformas sola y exclusivamente para subirse al Dragon Khan; soy la típica que me subo en las atracciones que puedan parecer más espeluznantes, y arrastro del brazo a cualquier víctima a quien hago pasar por el mal trago de subirse para hacerme compañía.
Así pues, al entrar por fin a la zona de las "Atracciones", si se les puede llamar así, tuve algo de esperanza de encontrar algo hecho a mi gusto.
Pero cuando nos subimos a la primera, que resultó ser un barco que navegaba por un riachuelo a velocidad absurda mientras a nuestro alrededor bailoteaban y cantaban unos muñecos terroríficos (para mí; para el resto de tripulantes eran adorables); mi cuerpo dijo basta.
¿Lo mejor? La comida. Si os pasáis por Disneyland Tokyo algún día (los que tengáis valor), no dejéis de pasar por el buffet libre inspirado en Alicia en el país de las maravillas. Cada plato parece más apetitoso que el anterior, postres a elegir y Hamburguesas con queso en forma de corazón, coronadas y todo. Caro pero vale la pena.

Almenos mi estómago se fue contento... Y mi mente decidida en que, a menos que quisiera volver a ir a ese buffet libre algún día, iba a abstenerme de volver a ése territorio de felicidad incomprensible... ¿O quizá la incomprensible soy yo?
Que les tenga manía a esos personajitos que deberían resultarme arrebatadoramente encantadores sorprende a muchos. Un compañero de trabajo simplemente no podía creerme cuando le dije que no, no me gustaba Stitch, no, no tenía un peluche suyo y no, no tenía intencion de comprármelo en breve. Me contestó poniendo el grito en el cielo:
- ¡Pero si a todas las tías os gusta Stitch! ¡Es el recurso implacable de todo hombre en la tierra cuando no sabe qué regalar para un cumpleaños!
Desde entonces el interés de esa personita por mí aumentó notablemente. Al no gustarme Stitch me había convertido en una gaijin excéntrica y de mentalidad totalmente incomprensible, cosa que parecía resultarle misteriosa y digna de investigar.
Claro que he visto mis películas Disney en mis años mozos, como todo el mundo. Sin embargo al llegar a mi etapa post-infancia (no diré madurez, que es autodestruirse), empecé a ver la empresa de Disney como una fábrica de sueños comerciales bastante decadente y de capa caída. No era aversión, sinó total y absoluta indiferencia por todo lo que el mundo de Disney representara.
La aversión en sí misma nació al ir a Disneyland Tokyo.
Cuando anunciaron la excursión a Disneyland en mi escuela, no me excitó demasiado la idea. No me sorprendía ver a mis compañeras de clase dando saltos de alegría, pero sí me habría sorprendido verme a mí.
Sin embargo tampoco fui a desgana; me acompañaba una curiosidad bastante grande por saber qué se cocía en tan famoso lugar, ya que al no haber ido nunca ni siquiera al de París, siempre me preguntaba qué clase de lugar sería (pero sin demasiado énfasis, todo sea dicho).
El caso es que... 3 horas y cuarto es lo que aguanté dentro. Fue entrar y me embriagó una nube acaramelada de peluchitos andantes haciendo monerías que hacían las delicias de mis compañeras de clase, que se tomaban fotos con todos y todo. Me sentí como papá cuando lleva a los niños a la feria.
Entonces empecé a preguntarme si de verdad sería tan raro que no me gustara el ambiente de algodón de azúcar que me rodeaba; ¿Me habría vuelto una insensible? ¿Aburrida? ¿Masculina? Quién sabe, pero entre abrazos de Mickey Mouse mi interior gritaba por largarse de ése sitio.
Quizá los españoles conozcáis Port Aventura. Yo soy de ésas que hace años, de (demasiado) pequeña se puso plataformas sola y exclusivamente para subirse al Dragon Khan; soy la típica que me subo en las atracciones que puedan parecer más espeluznantes, y arrastro del brazo a cualquier víctima a quien hago pasar por el mal trago de subirse para hacerme compañía.
Así pues, al entrar por fin a la zona de las "Atracciones", si se les puede llamar así, tuve algo de esperanza de encontrar algo hecho a mi gusto.
Pero cuando nos subimos a la primera, que resultó ser un barco que navegaba por un riachuelo a velocidad absurda mientras a nuestro alrededor bailoteaban y cantaban unos muñecos terroríficos (para mí; para el resto de tripulantes eran adorables); mi cuerpo dijo basta.
¿Lo mejor? La comida. Si os pasáis por Disneyland Tokyo algún día (los que tengáis valor), no dejéis de pasar por el buffet libre inspirado en Alicia en el país de las maravillas. Cada plato parece más apetitoso que el anterior, postres a elegir y Hamburguesas con queso en forma de corazón, coronadas y todo. Caro pero vale la pena.
Almenos mi estómago se fue contento... Y mi mente decidida en que, a menos que quisiera volver a ir a ese buffet libre algún día, iba a abstenerme de volver a ése territorio de felicidad incomprensible... ¿O quizá la incomprensible soy yo?
martes, 10 de junio de 2008
La cumbre de la civilización... o no.
Me dicen cientos de miles de veces (sólo hay que leer los comentarios de éste blog), que Japón es la cumbre de la civilización; visto como un ejemplo a seguir.
Si sí que hay algo que Japón pueda ser, es la cumbre del civismo; pero NO pienso que la cultura japonesa sea un ejemplo a seguir. Además, su modo de vida es simplemente, con una palabra... insostenible.
Insostenible en todos los sentidos. Japón importa más del 70% de lo que necesita para mantener su nivel de consumo; con eso me refiero a combustible, materiales de fabricación, comestibles... todo. Japón es un oasis de consumo desenfrenado que se mantiene a base de absorver recursos de otros países. Suena duro dicho así de golpe pero es totalmente cierto. Así pues, es físicamente imposible para ya nuestra demacrada tierra que todos los países se desarrollen como el del sol naciente. Simplemente no se puede.
En otro sentido de insostenible me refiero a nivel humano. Que los japoneses trabajan sin quejarse es algo que todos sabemos; pero siempre aparece alguien que se cansa de todo y desencadena algún incidente como el de Akihabara.
Cuando veo el ritmo de vida de ésta gente, por muy acostumbrada que esté, no puedo evitar sentir una tensión, casi impredecible pero siempre presente, un susurro que me dice "Esto algun día rebentará".
Y realmente si Japón es la cumbre de algo, no es de la civilización sinó del consumismo. La victoria absoluta de la manipulación y la publicidad.
Aspiremos a cosas más importantes, y veamos la cumbre de la civilización no como una concentración urbana de consumo desenfrenado, sinó como la victoria de la paz y la humanidad, la hermandad entre personas y el equilibrio entre trabajo y descanso. No busquemos la metrópolis de neones, sinó la satisfacción personal.
Si sí que hay algo que Japón pueda ser, es la cumbre del civismo; pero NO pienso que la cultura japonesa sea un ejemplo a seguir. Además, su modo de vida es simplemente, con una palabra... insostenible.
Insostenible en todos los sentidos. Japón importa más del 70% de lo que necesita para mantener su nivel de consumo; con eso me refiero a combustible, materiales de fabricación, comestibles... todo. Japón es un oasis de consumo desenfrenado que se mantiene a base de absorver recursos de otros países. Suena duro dicho así de golpe pero es totalmente cierto. Así pues, es físicamente imposible para ya nuestra demacrada tierra que todos los países se desarrollen como el del sol naciente. Simplemente no se puede.
En otro sentido de insostenible me refiero a nivel humano. Que los japoneses trabajan sin quejarse es algo que todos sabemos; pero siempre aparece alguien que se cansa de todo y desencadena algún incidente como el de Akihabara.
Cuando veo el ritmo de vida de ésta gente, por muy acostumbrada que esté, no puedo evitar sentir una tensión, casi impredecible pero siempre presente, un susurro que me dice "Esto algun día rebentará".
Y realmente si Japón es la cumbre de algo, no es de la civilización sinó del consumismo. La victoria absoluta de la manipulación y la publicidad.
Aspiremos a cosas más importantes, y veamos la cumbre de la civilización no como una concentración urbana de consumo desenfrenado, sinó como la victoria de la paz y la humanidad, la hermandad entre personas y el equilibrio entre trabajo y descanso. No busquemos la metrópolis de neones, sinó la satisfacción personal.
domingo, 8 de junio de 2008
Con los pelos de punta
A éstas alturas habréis oído lo que ha ocurrido en Akihabara. Si no lo sabéis seguid leyendo.
Hoy tenía trabajo a partir de la hora de comer, pero por la mañana temprano estaba libre. Ayer los cascos de mi ipod dejaron de funcionar misteriosamente, así que hoy tenía pensado pasarme por Akihabara para comprarme unos nuevos. La línea de tren donde yo vivo pasa por Akihabara así que me pillaba de camino.
He salido de casa a las 11:45 aproximadamente. He encontrado un asiento libre y me he quedado adormilada con el traqueteo y el calor. Cuando han anunciado por los altavoces "Próxima parada, Akihabara"; yo estaba medio atontada y en mi mundo, y como tampoco estaba escuchando música ni me hacía falta, he decidido dejar pasar la parada, comprarme los cascos en otro momento que me apeteciera más darme el paseo, y seguir durmiendo (muy propio de mí).
No recuerdo la hora a la que habría llegado a Akihabara, pero calculando por lo que suelo tardar siempre, si hubiese bajado hoy, calculo que habría salido de la estación entre las 12:10 y las 12:20; habría pasado por la calle principal, eso es seguro...
Pues ésta noche me he enterado de que a las 12:30 del mediodía un hombre con una camioneta ha atropellado a varias personas en la calle principal de enfrente de la estación de Akihabara; luego se ha bajado del vehículo armado con un cuchillo y se ha puesto a apuñalar al azar a todo el que se le cruzaba por delante. Ha herido a 18 personas y matado a por lo menos 7 (sin contar los heridos de gravedad, que aún no se sabe... pobre gente).
Con ésto me he dado cuenta de lo que es el azar. Sé que mi madre se escandalizará al leer esto, pero simplemente si no hubiese estado ese asiento libre al subir al tren, si hubiese ido de pie durante el trayecto y por tanto no me hubiera entrado sueño, habría bajado en Akihabara. Habría estado en la calle principal, enfrente de la estación a la misma hora exacta en la que ése hombre apareció. Sí, podría haberme tocado a mí también.
Y quién sabe, quizá la persona que se sentaba a mi lado que bajó en Akihabara está ahora en esa negra lista.
Realmente nunca sabemos lo que nos va a tocar, ¿eh? Podemos estar toda la vida luchando por algo, planeando nuestro futuro, y de repente aparece alguien que cree tener derecho a robarle la vida a otra persona, y todo se acaba.
Os dejo la noticia aquí.
Hoy tenía trabajo a partir de la hora de comer, pero por la mañana temprano estaba libre. Ayer los cascos de mi ipod dejaron de funcionar misteriosamente, así que hoy tenía pensado pasarme por Akihabara para comprarme unos nuevos. La línea de tren donde yo vivo pasa por Akihabara así que me pillaba de camino.
He salido de casa a las 11:45 aproximadamente. He encontrado un asiento libre y me he quedado adormilada con el traqueteo y el calor. Cuando han anunciado por los altavoces "Próxima parada, Akihabara"; yo estaba medio atontada y en mi mundo, y como tampoco estaba escuchando música ni me hacía falta, he decidido dejar pasar la parada, comprarme los cascos en otro momento que me apeteciera más darme el paseo, y seguir durmiendo (muy propio de mí).
No recuerdo la hora a la que habría llegado a Akihabara, pero calculando por lo que suelo tardar siempre, si hubiese bajado hoy, calculo que habría salido de la estación entre las 12:10 y las 12:20; habría pasado por la calle principal, eso es seguro...
Pues ésta noche me he enterado de que a las 12:30 del mediodía un hombre con una camioneta ha atropellado a varias personas en la calle principal de enfrente de la estación de Akihabara; luego se ha bajado del vehículo armado con un cuchillo y se ha puesto a apuñalar al azar a todo el que se le cruzaba por delante. Ha herido a 18 personas y matado a por lo menos 7 (sin contar los heridos de gravedad, que aún no se sabe... pobre gente).
Con ésto me he dado cuenta de lo que es el azar. Sé que mi madre se escandalizará al leer esto, pero simplemente si no hubiese estado ese asiento libre al subir al tren, si hubiese ido de pie durante el trayecto y por tanto no me hubiera entrado sueño, habría bajado en Akihabara. Habría estado en la calle principal, enfrente de la estación a la misma hora exacta en la que ése hombre apareció. Sí, podría haberme tocado a mí también.
Y quién sabe, quizá la persona que se sentaba a mi lado que bajó en Akihabara está ahora en esa negra lista.
Realmente nunca sabemos lo que nos va a tocar, ¿eh? Podemos estar toda la vida luchando por algo, planeando nuestro futuro, y de repente aparece alguien que cree tener derecho a robarle la vida a otra persona, y todo se acaba.
Os dejo la noticia aquí.
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